Material Asamblea 2010 P.D.M

Material Asamblea 2010  P.D.M
Material Asamblea 2010 P.D.M Haz clic ne la imagen para entrar

La Lectio Divina Dominical Domingo 14 de Septiembre de 2014 Domingo XXIV del Tiempo Ordinario -

La Lectio Divina Dominical   Domingo 14 de Septiembre de 2014  Domingo XXIV del Tiempo Ordinario -
TEXTO BIBLICO Mateo 18, 21 - 35 Dale click en la imagen

domingo, 10 de agosto de 2014

LECTIO DIVINA Domingo XIX Tiempo Ordinario Ciclo A

                                          PRIMERA LECTURA: 1 Reyes 19, 9a11-13a
                                          SALMO RESPONSORIAL: Salmo 84, 9 -14
                                            SEGUNDA LECTURA: Romanos 9, 1-5
Invocación al Espíritu Santo:


Ven Espíritu Santo,
Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.
Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de
su Hijo Jesús, el Cristo.
Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.
Amén
 
TEXTO BIBLICO: Mateo 14, 22-33
«Hombre de poca fe, ¿Por qué dudaste?»
14,22: Enseguida mandó a los discípulos embarcarse y pasar antes que él a la otra orilla, mientras él despedía a la multitud. 14,23: Después de despedirla, subió él solo a la montaña a orar.
Al anochecer, todavía estaba allí, solo. 14,24: La barca se encontraba a buena distancia de la costa, sacudida por las olas, porque tenía viento contrario.
14,25: Ya muy entrada la noche Jesús se acercó a ellos caminando sobre el lago. 14,26: Al verlo caminar sobre el lago, los discípulos comenzaron a temblar y dijeron:
—¡Es un fantasma! Y gritaban de miedo.
14,27: Pero [Jesús] les dijo: —¡Ánimo! Soy yo, no teman. 14,28: Pedro le contestó:
—Señor, si eres tú, mándame ir por el agua hasta ti.
14,29: —Ven, le dijo Jesús.
Pedro saltó de la barca y comenzó a caminar por el agua acercándose a Jesús;14,30: pero, al sentir el [fuerte] viento, tuvo miedo, entonces empezó a hundirse y gritó:
—¡Señor, sálvame!
14,31: Al momento Jesús extendió la mano, lo sostuvo y le dijo: —¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
14,32: Cuando subieron a la barca, el viento amainó. 14,33: Los de la barca se postraron ante él diciendo: —Ciertamente eres Hijo de Dios.
LECTURA: ¿Qué dice el texto?
Estudio Bíblico.
El episodio que hoy leemos de San Mateo comienza con Jesús pidiéndoles a los discípulos que crucen
primero a la otra orilla del lago, luego Él despide a la multitud y se va a orar solo a una montaña. Jesús
siempre se manifiesta como un maestro de oración y sus acciones importantes están precedidas por la
oración. Ha llegado la noche y aún Jesús está orando. Los discípulos van en la barca hacia la otra orilla,
pero el texto nos dice que había mucho viento contrario, y la barca se sacudía mucho. EN LA

Entrada la noche, la barca agitada es vista por los Padres como una imagen de la Iglesia sacudida por los
tumultuosos acontecimientos de la Historia. Así como Dios sacó de noche a su pueblo de Egipto, es Jesús
el que viene a liberar en la noche a la Iglesia, con signos prodigiosos.
Jesús llega hasta la barca, ellos están confundidos, creen que es un fantasma, se asustan. Y tal vez parte
central del texto es el versículo 27 cuando Jesús dice: “¡Ánimo! Soy yo, no teman.”
Pedro inmediatamente toma la palabra diciéndole: “Señor, si eres tú, mándame ir por el agua hasta
ti. Y Jesús contestó: ven.”
Es curioso cómo Pedro, el elegido por el Señor para guiar la Iglesia, salta de la barca, comienza a
caminar, pero, dice el texto que el viento y las olas le hicieron tener miedo, y por el miedo comenzó a
hundirse… Entonces una nueva intervención de Jesús, extendiéndole su mano, levantándolo lo reprende
pues su fe es insuficiente. El miedo fue más fuerte que la fe y por eso mismo Jesús le dice:
“¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?”
Es curioso destacar que ha sido el miedo el que hace dudar a Pedro. Esto es para una buena reflexión
posterior. Inmediatamente subiendo a la barca, el viento se aplaca y todos los discípulos que están en la
barca, al ver lo sucedido se postran, es decir hacen una reverencia y adoran a Jesús. Inmediatamente
dicen una muy clara profesión de fe sobre la persona de Jesús: “Ciertamente eres Hijo de Dios.” Es la
misma forma de adoración cuando lo encuentran en Galilea, después de la resurrección y antes de su
ascensión.
Las ideas clave de este texto son:
Jesús dedicado a la oración, los discípulos en la barca, miedo a la situación con las olas, Jesús viene al
encuentro de sus discípulos, Les dice que no tengan miedo, porque está con ellos, Pedro pide ir con Él,
pero luego tiene miedo, Jesús insiste que hay que tener fe y no dudar, los discípulos adoran a Jesús
reconociendo que es el Hijo de Dios.
Reconstruimos el texto:
1. ¿Cómo comienza el texto? ¿Qué les pide Jesús a los discípulos? Y luego ¿Qué hace?
2. ¿Dónde están los discípulos cuando comienza el viento? ¿qué es lo que sienten?
3. ¿Qué hace Jesús para ir a encontrar a sus discípulos?
4. ¿Qué sienten los discípulos en el mar? ¿Qué les dice Jesús?
5. ¿Cuál fue la reacción de Pedro? ¿Qué sucedió? ¿Qué le dijo Jesús?
6. ¿Qué pasó entonces con Pedro en el mar?
7. ¿Qué le recriminó Jesús?
8. ¿Cómo culmina el texto? ¿Qué hicieron los discípulos

MEDITACION: ¿Qué me o nos dice el texto?
Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:
1. Jesús dedica mucho tiempo a la oración ¿Cuánto tiempo dedico yo verdaderamente a la
oración?
2. ¿Es la oración la fuente motivadora de mi vida? ¿Tomo en serio mis momentos de oración? ¿O
estos momentos dejo sólo por si tengo tiempo libre? Es importante reconocerlo.
3. En la barca de mi vida ¿Cuáles son las olas más fuertes? ¿A las que más miedo le tengo?
4. ¿Entiendo que aún en los peligros más difíciles Jesús viene a acompañarme?
5. ¿Confundo la presencia Divina de Jesús con otras presencias? ¿Me doy cuenta cuando Jesús
viene por mí y lo reconozco?
6. Jesús me invita a ir con Él, a pesar de las dificultades: ¿Cuáles son los miedos que me hacen
hundirme? Podría identificarlos.
7. ¿Tengo la humildad necesaria para pedirle al Señor que me salve? ¿Acudo a Él en los momentos
de necesidad?
8. Jesús recrimina que el miedo es paralizante. ¿Podría en mi vida distinguir miedo y fe? Te invito a
realizar una tabla donde pongas en dos columnas estos dos aspectos, para pedirle al Señor que
aumente tu fe.
9. Reconocer que Jesús es el Hijo de Dios es la primera manifestación del acto de fe. ¿También
expreso públicamente mi fe en Jesús, o sólo es algo privado?
ORACION: ¿Qué le digo o decimos al Señor?
Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora.
Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor:
Gracias Señor por tu Palabra de Salvación.
Siempre vienes a nosotros para redimirnos, para liberarnos, para ayudarnos.
Señor, tú sabes que el miedo nos paraliza, nos confunde, nos hunde en nuestros propios océanos y
tempestades.
Ven Señor a nuestra vida, ven a acompañarnos, ven a liberarnos.
Señor, en la barca de la Iglesia también hay muchas tempestades. Ponemos todos nuestros miedos
personales y comunitarios ante Ti, Sabemos de antemano tu respuesta: “¿porqué dudaste?”
Gracias Señor por venir a liberarnos aún en medio de nuestras dudas. Tú deseas lo mejor para nosotros
Que siempre estemos atentos a Ti, Señor. Que no nos fijemos en otras cosas.
Ayúdanos a identificar todos los miedos que nos paralizan, que nos hunden, que nos impiden seguir a tu
encuentro.
Queremos reconocerte como los discípulos, queremos decirte clara y decididamente que Tú eres el Hijo
de Dios. Permítenos saber cómo adorarte y alabarte, dejando atrás nuestros ídolos y nuestros miedos.
Gracias Señor por estar con nosotros, por venir a salvarnos.
Amén.
CONTEMPLACION: ¿Cómo interiorizo o interiorizamos el texto?
Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo del Evangelio para
que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón. Para eso repetiremos varias veces:
“¡Ánimo! Soy yo, no teman.” (versículo 27)
Para ir introduciendo a nuestra vida, haciendo propio este proceso de no tener miedo, de decir gracias
Señor y abrir los oídos y el corazón a Jesús que viene a nuestro encuentro.
ACCION: ¿A qué me comprometo?
Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.
Si estoy solo, voy a releer el texto deteniéndome en todas las palabras de Jesús y del diálogo con los
discípulos, tratando de identificarme con cada uno de ellos. También voy a identificar alguno de mis
temores, por ejemplo el miedo a reconocer públicamente a Jesús, y sólo mantener una relación
personal e íntima con Dios sin que los demás se den cuenta. Esto no es bueno, porque Jesús nos pide
que demos testimonio de Él. Como acto proponemos una visita a alguna persona que tenga alguna duda
de fe, o que esté pasando por un momento importante en su vida, para acompañarla a orar con ella y
dar así un paso para demostrar ante otros la fe.
En el grupo, hacer un listado de todos los miedos que tenemos como personas y también como
comunidad. ¿Cómo vencer esos miedos? ¿Cuáles son los más fuertes y tal vez los que menos
atendemos? Proponerse entonces como grupo, desde estos miedos, una acción que pueda vencerlos. Y
como siempre, proponerse una actividad con las personas que más necesitan de nuestra fe demostrada
en hechos, como grupo buscamos los enfermos, los más desvalidos, los necesitados y proponerse una

acción para ayudarlos demostrando así, que cumplimos con el Señor y somos fieles a su Palabra

martes, 22 de julio de 2014

Lectio Divina Dominical 27 de Julio de 2014 (Domingo XVII del Tiempo Ordinario Ciclo A)



                             


TEXTO BIBLICO: Mateo 13, 44-52
«¿Comprendieron todo esto?» 13,44: El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en un campo: lo descubre un hombre, lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va, vende todas sus posesiones para comprar aquel campo.
13,45: El reino de los cielos se parece a un comerciante de perlas finas: 13,46: al descubrir una de gran
valor, va, vende todas sus posesiones y la compra.
13,47: El reino de los cielos se parece a una red echada al mar, que atrapa peces de toda
especie. 13,48: Cuando se llena, los pescadores la sacan a la orilla, y sentándose, reúnen los buenos en
cestas y los que no valen los tiran. 13,49: Así sucederá al fin del mundo: separarán a los malos de los
buenos 13,50: y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el crujir de dientes.
13,51: ¿Lo han entendido todo?
 Le responden que sí, 13,52: y él les dijo:
 —Pues bien, un letrado que se ha hecho discípulo del reino de los cielos se parece al dueño de una
casa que saca de su tesoro cosas nuevas y viejas.
LECTURA: ¿Qué dice el texto?
Estudio Bíblico.
Mateo continua con las parábolas del Reino. La primera de ellas es muy interesante, y tiene un versículo
solamente. Pero una gran riqueza para explorar. En tiempos de Jesús, era muy común que la gente que
poseía algunos tesoros, por ser esa zona un lugar de paso frecuente entre las grandes potencias, las
escondiera enterrándolas. Por lo que es muy posible que Jesús hable de experiencias conocidas dentro
de el mundo agrícola de su momento.
El trabajador de esta tierra, se encuentra preparándola para el sembradío, estaría quitando las piedras,
o pasando el arado. De repente encuentra un tesoro que está escondido en ese campo. Entonces
decide volverlo a enterrar, él sabe dónde está y Jesús usa tres verbos que este hombre hace: Va, Vende
y Compra. Tal vez es lo central de todo. El verbo “va” quiere decir que deja todo lo que está haciendo.
Pues encontró algo que es más importante. Vende: es decir, se despoja de todo lo que tiene pues
necesita el dinero porque sabe dónde hay un tesoro. Este despojo, incluirá en un momento, casa,
muebles, tal vez sus animales…. (el texto no lo dice, pero sus familiares podrían pensar que estaría mal
de la cabeza). Necesita todo ese dinero y se presenta ante dueño del campo, y compra el campo. (Es
obvio que se despojó de todo, pues sabía el valor que había en ese campo, aunque no se habla de la
honestidad que tuvo con el dueño del mismo, lo que quiere mostrar, es que cuando se encuentra algo de valor, uno es capaz de desprenderse de todo lo demás para adquirirlo). Ahora tiene algo que vale más.
El ejemplo del comerciante de perlas finas es muy parecido, pues si éste encuentra una perla de gran
valor, es capaz de deprenderse de todo, para conseguir ésta que vale mucho más que lo que tiene. Y los
tres verbos se repiten: Va, vende todo lo que tiene y la compra.
La siguiente parábola, es para los pescadores, algo muy importante. Recordarles lo que ellos mismos
hacían, cuando regresaban con la red con peces, hay algunos que sirven para la alimentación y otros no,
entonces al regresar con esa red, separan a los que sirven y los guardan y a los que no sirven los
descartan.
El Reino de los cielos es distinto a las expectativas humanas. El Reino se encuentra y hay que decidirse
por él y para eso dejar muchas cosas, si no es que todas las cosas. La Fascinación del encuentro de algo
de valor nos lleva a una alegría por el hallazgo. El Reino produce alegría, y por eso, para muchos es un
escándalo ese “vender” y desprenderse de todo lo que impide tener para sí el Reino.
La parábola de la red, es parecida a la de la cizaña que veíamos la semana pasada. Se guarda lo bueno,
se descarta lo malo. En una red también caen moluscos, que aunque son comestibles eran considerados
peces malos, por no tener espina dorsal. Representan a los individuos “sin nervio” que por no haber
llevado una opción clara y coherente con el Evangelio, serán excluídos del Reino junto con los malvados.
Jesús, el maestro se preocupa de que su enseñanza sea bien comprendida, y finalmente deja algo en
claro, que aquellos que vienen de la Primera Alianza de Dios con su pueblo, podrán ser también
enriquecidos con la Nueva Alianza.
Reconstruimos el texto:
1. ¿Con qué parábola comienza Jesús este texto? ¿Cuáles son los verbos que usa?
2. ¿En qué se parece la siguiente parábola?
3. ¿Por qué los dos personajes de las parábolas estaban contentos y con alegría?
4. ¿Qué cambios en la vida de estas personas se pudieron haber producido?
5. ¿La parábola de la red a cuál se parece?
6. ¿Cuál es la enseñanza de estas parábolas?
7. ¿En qué se parece una persona que conociendo la primera Alianza acepta la nueva
Alianza?
MEDITACION: ¿Qué me o nos dice el texto?
Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:
1. ¿En cuántos momentos de mi vida podría señalar que me he sentido muy cerca del tesoro,
como el Señor de la Parábola?
2. ¿Qué es lo que me impide adquirir ese tesoro?
3. De los tres verbos puestos en las dos parábolas; Va, Vende, Compra. ¿Cómo podría yo
entenderlos en mi vida?
4. ¿Hacia dónde debería ir?
5. ¿Qué es lo que debería deshacerme en mi vida para poder adquirir el tesoro?
6. ¿Qué sentimiento se producirá en mí cuando verdaderamente me desprenda de todo lo que me
impide adquirir el tesoro que es el reino de los cielos? ¿Deseo esa alegría para mí? ¿Qué espero
entonces?
7. ¿Me doy cuenta que en la parábola de red Jesús explica muy bien que sólo hay dos caminos?
¿Cuál seré yo? ¿El seleccionado para el reino, o el descartado?
ORACION: ¿Qué le digo o decimos al Señor?
Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora.
Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor:
Gracias Señor por tu Palabra Salvadora.
Gracias porque nos invitas a encontrar el tesoro escondido.
Sabemos que adquirir el tesoro, nos dará mucha alegría, pero para eso, debemos desprendernos de
muchas cosas que nos impiden vivir en plenitud como cristianos.
Señor, que podamos entender cuáles son las actitudes, las cosas y los sentimientos que no permiten
que el tesoro del Reino esté con nosotros.
Danos el valor para desprendernos de todo esto Señor, nos cuesta, porque estamos aferrados a
tantas cosas, tantas actitudes de orgullo, que nos impiden adquirir el tesoro.
Perdónanos Señor, cuando nos aferramos a cosas que no producen más que apegos.
Señor, el tesoro y la perla, representan la alegría. Nosotros queremos estar alegres, queremos
adquirirlos plenamente.
Danos valor para vivir de tal manera que encontremos estos tesoros, y seamos coherentes en
nuestra vida.
Amén
CONTEMPLACION: ¿Cómo interiorizo o interiorizamos el texto?
Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo del Evangelio para
que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.
¿Lo han entendido todo? (versículo 51)
Y de esta forma nos ponemos en contemplación, repitiendo y agradeciendo a Jesús que venga.
ACCION: ¿A qué me comprometo?
Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.
Si estoy solo, vuelo a releer el texto, haciéndome las preguntas más intensamente. Analizo los tres
verbos y me propongo cumplirlos. Debo Salir ¿Dónde? Debo deshacerme de cosas, actitudes, estilos de
vida que me impiden adquirir el Tesoro. Debo llegar a la perfecta alegría, experimentarla, cuando haya
dejado todo para seguir al Señor y vivir en su Reino. Como acción concreta, dedicaré un tiempo muy
especial para ir a servir a personas que verdaderamente lo necesitan.
En el grupo. Representar las tres parábolas, insistiendo en la alegría que se obtiene cuando uno obtiene
el tesoro, o la perla. También la alegría de ser elegido para el Reino. Pero como siempre es necesario
mostrar esa alegría, haremos una misión de la alegría por lugares donde haya personas que necesiten
que les recordemos la alegría. Pueden ser hospitales, o bien hogares donde haya servicios que realizar

comunitarios que los haremos con alegría.

miércoles, 16 de julio de 2014

Lectio Divina Dominical XVI del Tiempo Ordinario Ciclo A TEXTO BIBLICO: Mateo 13, 24-43

                        


               «Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha




13,24: Les contó otra parábola: 
 —El reino de los cielos es como un hombre que sembró semilla buena en su campo.13,25: Pero, 
mientras la gente dormía, vino su enemigo y sembró cizaña en medio del trigo, y se fue. 13,26: Cuando 
el tallo brotó y aparecieron las espigas, también apareció la cizaña. 
 13,27: Fueron entonces los sirvientes y le dijeron al dueño: Señor, ¿no sembraste semilla buena en tu 
campo? ¿De dónde le viene la cizaña? 13,28: Les contestó: Un enemigo lo ha hecho. 
 Le dijeron los sirvientes: ¿Quieres que vayamos a arrancarla? 13,29: Les contestó: No; porque, al 
arrancarla, van a sacar con ella el trigo. 13,30: Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha. Cuando llegue 
el momento, diré a los cosechadores: Arranquen primero la cizaña, y en atados échenla al fuego; luego 
recojan el trigo y guárdenlo en mi granero. 
 13,31: Les contó otra parábola: 
 —El reino de los cielos se parece a una semilla de mostaza que un hombre toma y siembra en su 
campo. 13,32: Es más pequeña que las demás semillas; pero, cuando crece es más alta que otras 
hortalizas; se hace un árbol, vienen los pájaros y anidan en sus ramas. 
 13,33: Les contó otra parábola: 
 —El reino de los cielos se parece a la levadura: una mujer la toma, la mezcla con tres medidas de 
harina, hasta que todo fermenta. 
 13,34: Todo esto se lo expuso Jesús a la multitud con parábolas; y sin parábolas no les expuso nada. 
 13,35: Así se cumplió lo que anunció el profeta: 
 Voy a abrir la boca pronunciando parábolas, profiriendo cosas ocultas desde la creación [del mundo]. 
 13,36: Después, despidiendo a la multitud, entró en casa. Fueron los discípulos y le dijeron: 
 —Explícanos la parábola de la cizaña. 
 13,37: Él les contestó: 
 —El que sembró la semilla buena es el Hijo del Hombre; 13,38: el campo es el mundo; la buena semilla 
son los ciudadanos del reino; la cizaña son los súbditos del Maligno; 13,39: el enemigo que la siembra es 
el Diablo; la cosecha es el fin del mundo; los cosechadores son los ángeles. 
 13,40: Como se junta la cizaña y se echa al fuego, así sucederá al fin del mundo: 13,41: El Hijo del 
Hombre enviará a sus ángeles que recogerán de su reino todos los escándalos y los 
malhechores; 13,42: y los echarán al horno de fuego. Allí será el llanto y el crujir de 
dientes. 13,43: Entonces, en el reino de su Padre, los justos brillarán como el sol. 
 El que tenga oídos que escuche. 


LECTURA: ¿Qué dice el texto? 

Estudio Bíblico. 

Mateo nos dice que Jesús utilizará el género literario llamado parábola para explicar la realidad del 
Reino de Dios. Pero esta explicación es muy diferente de las expectativas que tienen sus oyentes, 
especialmente el pueblo que esperaba una restauración completa de la nación. Ellos estaban esperando 
un líder político (recordemos que toda la nación estaba ahora bajo el dominio del poder del Imperio 
Romano). Tal vez hasta sus mismos discípulos se sienten confundidos por las mismas resistencias que 
tienen las distintas corrientes ideológicas y religiosas como los fariseos, los zelostas, esenios, etc., 
quienes creían que había que formar una comunidad de “justos”, claramente separados de los malvados 
y de los infieles. Así entonces se iría preparando la venida del Reino de Dios. 

Pero Jesús en cambio, les hace comprender que el Reino está presente y crece desde ahora, aunque su 
desarrollo completo, tenga obstáculos, como lo explica en la parábola con la cizaña, que siembra el 
enemigo. 

Jesús aclara que la eliminación definitiva de las fuerzas del mal no vendrá sino hasta el final de los 
tiempos, cuando Él vuelva a juzgar a todos. Entonces es necesario entender que los momentos que se 
viven deban caracterizarse por la paciencia, la esperanza y la confianza. 

Dios mismo intervendrá para destruir el mal y tutelar a los que le pertenecen, pero no corresponde ahra 
proceder a una depuración de la humanidad, pues no tenemos los medios espirituales ni la autoridad de 
Dios. Nos toca por nuestra parte incrementar el bien y hacerlo desarrollar. 

Por ejemplo, en el grano de mostaza y la levadura, nos damos cuenta que son pequeños, insignificantes, 
pero que crecen y hacen crecer. Hay una potencia en el interior de los mismos. 

Jesús también nos advierte que la comunidad de perfectos hijos de Dios no será nunca en el mundo, 
deberá tolerar en su interior individuos turbulentos y ser capaz de superar las ocasiones de tropiezo. 

El trabajo por apoyar el Reino y hacer conocer la Buena Noticia desembocará en la gloria, cuando el Hijo 
del Hombre entregará el Reino al Padre. En todas estas parábolas, hay un proyecto divino sobre el 
cosmos, porque lo que estaba oculto desde la creación, se está mostrando ahora a los ojos del pueblo. 

Reconstruimos el texto: 

1. ¿Cuál es la primera parábola que narra Jesús en este pasaje? ¿Qué sembró una persona?  
2. ¿Quién vino después y qué hizo en su campo? 
3. ¿Qué le dijeron los sirvientes al dueño del campo? ¿Qué querían hacer? 
4. ¿Qué les contestó el dueño del campo? 
5. ¿Cuál fue la siguiente parábola que Jesús usó para comparar el Reino de los cielos? 
6. ¿Cómo es el Reino entonces? 
7. ¿Hay una tercera parábola? ¿Quiénes son los destinatarios de esta parábola? 
8. ¿Qué pasó cuando los discípulos se quedaron solos con Jesús? ¿Qué le pidieron? 
9. ¿Cómo explicó Jesús la parábola de la buena semilla y la cizaña? ¿Qué significa cada una? 

MEDITACION: ¿Qué me o nos dice el texto? 

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación: 

1. ¿Estoy atento a las enseñanzas de Jesús? ¿Sigo con frecuencia su palabra? 
2. ¿Cómo podría yo hoy interpretar la parábola de la buena semilla y la cizaña en mi propia vida? 
3. ¿Tengo algo parecido que pueda entender en mi vida? ¿Seré yo como ese campo donde hay 
sembrada semilla buena y cizaña? 
4. ¿Cómo puedo yo hoy entender la parábola de la semilla de mostaza en mi vida? ¿Será que una 
buena acción a favor de la evangelización puede llevar adelante un proceso que no espero, 
como el árbol de mostaza, que creció mucho, por la fuerza que hay dentro de la semilla? 
5. Y la parábola de la levadura en la masa ¿Tendrá que ver también con el proceso de 
evangelización? 
6. ¿Cómo me siento yo frente a la explicación de la parábola de la buena semilla y la cizaña? 
¿Entiendo que la cizaña puede estar dentro de mí y que puedo ser yo mismo el generador de 
hacerla crecer? ¿Entiendo cuál será el final? 
7. No puedo decir ahora que Jesús no habló con claridad para mí. 

ORACION: ¿Qué le digo o decimos al Señor? 

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora. 
Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor: 

Gracias Señor por tu Palabra Salvadora. 
Gracias, porque voy entendiendo cada vez más que yo soy parte de tu Reino, que no es algo fuera de mí, 
sino dentro mío. 
Señor, Tú sabes cómo es mi interior, tú sabes mejor que nadie cómo soy y cuánto esfuerzo hago para 
que “el campo de mi vida” esté bien preparado para que Tú siembres la buena semilla. Ayúdame Señor, a resistir la cizaña. Pero sobre todo ayúdame a entender que el enemigo ronda sobre mí, y quiere acabar 
con la buena cosecha. 
Dame el valor de resistir estas tentaciones, de dejar ahogar la semilla buena con la cizaña. Señor Tú 
sabes de mi amor por Ti, no dejes que la tentación sea más fuerte. 
Deja que en mí crezca la fe y la esperanza como la semilla de mostaza. 
Señor, dame la gracia de poder ser evangelizador, de poner como la levadura en la masa, la buena 
Noticia en el corazón de mis hermanos. Que me sienta misionero, que pueda colaborar con el Reino. 

Amén 

CONTEMPLACION: ¿Cómo interiorizo o interiorizamos el texto? 

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo del Evangelio para 
que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón. Usaremos la misma frase de la semana pasada, ya 
en este contexto. 

“El que tenga oídos, que escuche”, (versículo 43.) 

Y de esta forma nos ponemos en contemplación, repitiendo y agradeciendo a Jesús que venga. 

ACCION: ¿A qué me comprometo? 

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano. 

Si estoy solo: Me propongo releer con profundidad este texto bíblico. Ver de aplicarlo a mi propia vida. Y 
responder con mayor profundidad las mismas preguntas que tengo internamente. Voy a realizar una acción 
evangelizadora, haciendo de mi vida actos concretos con personas concretas que necesitan conocer a Jesús. 
Identifica esas personas, ve a orar con ellas, dales el consuelo del Evangelio y preséntales el esplendor de la verdad 
que es Jesús. El acto de caridad más importante es sacar de la ignorancia religiosa a quien ha sido envuelto por la 
cizaña. Lo hacemos sin juzgar, sino con caridad. 

En el grupo: Dramatizar estas parábolas, así nos van entrando las ideas desde otra forma. También puede ser 
ponerle música y cantarlas. Esto nos ayudará para entenderlas mejor. Pero no estaría completo si no hacemos un 
acto de caridad. Vamos a ir, como la levadura en la masa, a algún lugar donde necesiten nuestros servicios. Puede 
ser en lugares muy pobres, donde podemos ayudar, o bien donde podemos dar testimonio de la buena semilla 
sembrada en nosotros. Privilegiando los más alejados y marginados, como los elegidos por el Señor, para 

acompañarlos y pasar nuestro tiempo con ellos.

lunes, 23 de junio de 2014

LECTIO DIVINA Domingo Fiesta de San Pedro y San Pablo Ciclo A

                                              



                              Invocación al Espíritu Santo:


Ven Espíritu Santo,
Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.
Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de
su Hijo Jesús, el Cristo.
Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.
Amén

                                          TEXTO BIBLICO: Mateo 16, 13-19
                                       «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo»
                                   

  

16,13: Cuando llegó Jesús a la región de Cesárea de Felipe, preguntó a los discípulos:
 —¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?
 16,14: Ellos contestaron:
 —Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, que es Elías; otros, Jeremías o algún otro profeta.
 16,15: Él les dice:
 —Y ustedes, ¿quién dicen que soy?
 16,16: Simón Pedro respondió:
 —Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.
 16,17: Jesús le dijo:
 —¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre
del cielo! 16,18: Pues yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta piedra construiré mi Iglesia, y el imperio
de la muerte no la vencerá.
 16,19: A ti te daré las llaves del reino de los cielos: lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo; lo
que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.
BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO

LECTURA: ¿Qué dice el texto?

Estudio bíblico del texto.

Este próximo domingo coincide con la fiesta de los dos santos Pilares de nuestra Iglesia, Pedro y Pablo.
Por eso la liturgia se dirige a estas lecturas, en vez de seguir los domingos del tiempo ordinario.
  Pedro como columna de la Iglesia representa la fidelidad y Pablo la misión y la evangelización. La
vocación universal de la Iglesia madre, tiene en Pablo su expansión, pero en Pedro su unidad
irrevocable.
 El texto comienza cuando Jesús pregunta a sus Apóstoles ¿Quién dice la gente que es el Hijo del
Hombre? Este título, mesiánico, que el mismo Jesús se atribuye, ya lo encontramos en el Antiguo
Testamento. (En el profeta Daniel, al respecto leemos en 7,14 Le dieron poder real y dominio:
todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su
reino no tendrá fin). Por lo que los judíos estaban esperando un rey que dominase desde el Pueblo
de Israel a todos. Un gran poder para aplastar a los enemigos. La gente tiene en Jesús esperanzas de
este tipo, se acerca el gran dominio y el dominador…

Pero las respuestas de los Apóstoles varían. Hablan que Jesús es como si fuera que han vuelto a la vida
Juan el Bautista, Elías, Jeremías o algún otro de los profetas. Esto merecería una aclaración. Los judíos
sabían que el profetismo se había acabado con Malaquías y ellos esperaban que Dios restaurara a los
verdaderos profetas. También es importante recordar en doctrinas de la resurrección que tenían
muchos grupos y por lo que no sería extraño que Jesús fuera uno de ellos que había vuelto a profetizar
en Israel.

La pregunta se personaliza, ahora no es lo que “la gente” piensa... sino lo que ellos dicen y piensan y
dicen sobre Jesús.

Es Simón Pedro, quien toma la palabra y lleno del Espíritu declara solemnemente: Tú eres el Mesías el
hijo del Dios vivo. Esta respuesta no viene dada por la sabiduría humana, sino por una revelación que el
Padre Dios le hace a Simón, por lo cual Jesús inmediatamente le cambia el nombre. Este cambio de
nombre indica una nueva identidad, una nueva misión: Pedro, que significa piedra o roca es el cimiento
de la comunidad que creerá desde ahora que Jesús es el Mesías, el Señor, el Salvador. Esta comunidad
que es la Iglesia tendrá poder sobre el imperio de la muerte y la vencerá. Pues ninguna esperanza había
antes de Jesús y su Iglesia para vencer al gran enemigo de la humanidad: la muerte. Se agrega otro
símbolo: las llaves del reino de los cielos. Y sobre todo atar y desatar, desde la tierra al cielo. Figura que
hace que Pedro y la Iglesia, desde este mundo, tienen también el poder sobre la dimensión celestial.

Ya el poderío es el máximo otorgado, pero no fue el poder de aplastar a los enemigos humanos, sino de
aplastar al mal, al pecado, y su consecuencia la muerte eterna. Ya no es un reino que está sobre los
demás para explotarlos, sino al contrario un reino al servicio para todos los demás. Aquí aplicamos
entonces el nuevo enfoque del poder, que es el servicio.

 Reconstruimos el texto:

1. ¿Dónde se desarrolla el texto?
2. ¿Cuál fue la pregunta que les hizo Jesús a sus Disícpulos?
3. ¿Cuál fue la contestación que le dieron? ¿Con quiénes lo confundían a Jesús?
4. ¿Cuál es la nueva pregunta?
5. ¿Quién fue el que contesta?
6. ¿Porqué Pedro contestó así? ¿Quién le dio esa idea?
7. ¿Qué le dice Jesús a Simón Pedro?
8. ¿Qué poder le entregará?

MEDITACION: ¿Qué me o nos dice el texto?

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

1.      En muchas ocasiones escuchamos hablar sobre Jesús
2.      ¿Qué es lo que dice hoy la gente sobre Jesús?
3.      ¿Podrías hacer un resumen de todo lo que la gente dice hoy desde Jesús?
4.      ¿En qué te identificas tú de estas cosas que dicen?
5.      ¿Son todas de acuerdo al Evangelio?
3. Jesús vuelve a preguntarte a ti, hoy ¿Qué piensas tú de Jesús, qué dices de Él?
Toma un momento para pensar antes de contestar.
4. ¿Es Jesús el Mesías para ti? ¿Qué implica seguir a Jesús, y dejarle a Él el título de Mesías en tu vida? ¿En qué cambia tu vida, si Jesús es el Señor?
5. ¿Acepto las palabras de Jesús sobre Pedro, y la Iglesia? ¿Reconozco que es la Iglesia la única institución confiada por Jesús que tiene poder sobre el imperio de la muerte?
6. ¿Entiendo que Jesús confió también el atar y desatar a Pedro? ¿Confío en que sus legítimos sucesores, hoy el Papa, son los que nos unen en la fe en Cristo?

ORACION: ¿Qué le digo o decimos al Señor?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora.
Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor:
 Gracias Señor por tu Palabra Salvadora.
Gracias por llamarnos a vivir y celebrar tu Palabra en la Iglesia. 

Te pedimos perdón por las veces que dudamos en nuestra fe y nos dejamos confundir con lo que el
mundo actual dice sobre Ti. Perdón Señor por seguir corrientes que no te reconocen como el
verdadero Mesías.
Danos fuerzas Señor para mantenernos en tu Iglesia, como fieles discípulos. Que amemos a tu
Iglesia y amemos a quienes nos sirven, al sucesor de Pedro y los Obispos.
Que seamos responsables en tu Iglesia. Ya que Tú nos confías el ministerio de seguirte y de ser fieles
en la Iglesia como testimonio para que el mundo crea en Ti.

CONTEMPLACION: ¿Cómo interiorizo o interiorizamos el
texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo del Evangelio para
que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Tú eres el Mesías, el hijo de Dios vivo. (versículo 16)

Y de esta forma nos ponemos en contemplación, repitiendo y agradeciendo a Jesús que venga.



ACCION: ¿A qué me comprometo?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, voy a releer profundamente el texto, y buscar la centralidad de mi fe Cristiana Católica. Y
voy a buscar una actividad que me ponga en actitud misionera frente a los demás. Sería importante
defender la Fe Católica, basada en Pedro y sus sucesores. Voy a encontrar a una persona que yo sé que
ha tenido dudas sobre la fe y voy a acompañarla, y ayudarle con todo respeto a encontrar el camino de
la seguridad del Evangelio de Jesús. Mi discipulado debe ser misionero. El seguir a Jesús también implica
ser pescador de otros para el Reino.

En el grupo. Hacer preguntas a la gente de qué es lo que opina hoy la gente de Jesús. Como una
encuesta entre las calles y preguntar: ¿Quién es Jesús para Ud? y ¿Qué opina hoy de la Iglesia? y luego
juntar todas las preguntas y ver las opiniones de la gente de nuestro barrio o ambiente. Ahora con todas
las respuestas tratar de hacer un proyecto misionero para presentar la verdad de Jesús y de su Iglesia en
medio de posibles errores que puedan haber. No olvidar también salir como Iglesia a buscar personas

necesitadas y llevarles consuelo, afecto en nombre del Señor.

lunes, 16 de junio de 2014

LECTIO DIVINA FESTIVIDAD DE CORPUS CHRISTI Ciclo A

                                                    

                                       FESTIVIDAD CORPUS CHRISTI                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                   


           
        
                                Invocación al Espíritu Santo:
Ven Espíritu Santo,
Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.
Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de
su Hijo Jesús, el Cristo.
Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.
Amén                      


                                                       TEXTO BIBLICO: Juan 6, 51-58
«El que coma de este pan vivirá eternamente»
 6,51: Yo soy el pan vivo bajado del cielo. Quien coma de este pan vivirá siempre. El pan que yo doy para
la vida del mundo es mi carne.
 6,52: Los judíos se pusieron a discutir:
 —¿Cómo puede éste darnos de comer [su] carne?
 6,53: Les contestó Jesús:
 —Les aseguro que, si no comen la carne y beben la sangre del Hijo del Hombre, no tendrán vida en
ustedes.
 6,54: Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día. 6,55: Mi
carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. 6,56: Quien come mi carne y bebe mi
sangre habita en mí y yo en él. 6,57: Como el Padre que me envió vive y yo vivo por el Padre, así quien
me come vivirá por mí.
 6,58: Éste es el pan bajado del cielo y no es como el que comieron sus padres, y murieron. Quien come
este pan vivirá siempre.
BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO

LECTURA: ¿Qué dice el texto?

Estudio bíblico del texto.

El Evangelista y Apóstol Juan, pone en boca de Jesús el así llamado: discurso sobre el pan de vida.

El Pan, es alimento, y es necesario para la vida. Pero Jesús hace esto como una comparación con el pan
que alimenta momentáneamente y el pan que alimenta para siempre, para la vida eterna.

Aquí Jesús habla del Pan y lo relaciona con su propia carne. Esta parte del texto, se vuelve más sacrificial,
y en el contexto de la tradición de la Iglesia, se vuelve más Eucarístico. El sacrificio de Jesús, a través de
la Pascua, nos ayuda a poder entender este texto. Es su entrega como el único sacrificio agradable al
Padre, unido al memorial de la última cena, en que toma sentido este texto.

No es de culpar a los judíos que aparecen aquí, sin entender el mensaje de Jesús. Realmente sólo
después de la experiencia Pascual, es cuando todo lo dicho por el Señor toma otra dimensión. 


Ahora no se trata sólo de recibir en la vida la Palabra reveladora de Jesús, sino de hacer un lugar en la
propia vida al misterio de su Persona, que quiere alimentarnos. Jesús es Pan de vida no solamente en
todo lo que Él hace, sino especialmente en su Iglesia, en el sacramento de la Eucaristía, donde el ámbito
comunitario de la unidad de los creyentes, también lo es con Cristo.

Estas palabras de Jesús: “El pan que yo doy para la vida del mundo es mi carne”.Es la cima de la
revelación sobre Jesús-Pan – Alimento. Jesús en su humanidad, se entrega sacrificialmente, por la
salvación del mundo entero, en la muerte en cruz. Por eso Él siempre dice “dar su vida” “dar su carne” y
lo hace para que todos tengan vida.

Jesús insiste: “Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida en mí y yo en él”. Jesús mismo es el
alimento que nos une al Padre. Curiosamente al revés de los alimentos normales que tomamos, de los
que extraemos las sustancias nutritivas y los transformamos en nuestra vida, la Eucaristía nos ofrece la
vida del que comemos. Nos transformamos en Aquel que nos alimenta y nos unimos así al Padre del
cielo. Este nuevo pan, es totalmente completo, no como el maná que comieron los israelitas en el
desierto y murieron. El que come de este pan, vivirá para siempre.

Reconstruimos el texto:

1. ¿A quién dirige su discurso Jesús?
2. ¿Con qué se compara el mismo Jesús?
3. ¿Por qué dice que Él es el Pan de Vida?
4. ¿Cuál es la relación entre el Pan y la carne de Jesús?
5. ¿Qué sucede con quien come el cuerpo y bebe la sangre del Señor?
6. ¿Cuál es la relación con quien come el pan y la vida para siempre?

MEDITACION: ¿Qué me o nos dice el texto?

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

1. Jesús comienza su discurso diciendo: “Yo soy”, ¿reconozco en Jesús al Dios único y verdadero, el
mismo que habló desde el principio?
2. ¿Entiendo que Jesús vino con una encomienda especial de Dios Padre, que todos tuviéramos
vida?
3. ¿Entiendo que la Iglesia, siguiendo la tradición desde los primeros discípulos, continúa
ofreciendo el sacrificio Eucarístico para mi salvación? 

4. ¿Doy la importancia necesaria al Sacrificio del Señor? ¿Comulgo con frecuencia? ¿Lo hago con
toda la conciencia?
5. Jesús habla de comer el Pan de Vida, y que esto trae consecuencias para la vida eterna. ¿Soy
consciente que juego mi eternidad a través de este cumplimiento?
6. ¿Espero gozoso la resurrección del último día por la participación de la Eucaristía?


ORACION: ¿Qué le digo o decimos al Señor?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora.
Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor:

Gracias Señor por tu Palabra Salvadora.
Gracias por venir a darnos tu cuerpo y tu sangre como el Pan de Vida Eterna.
Queremos estar unidos a ti.


 
 CONTEMPLACION: ¿Cómo interiorizo o interiorizamos el texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo del Evangelio para
que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Quien come este pan vivirá siempre (Versículo 58)

Y de esta forma nos ponemos en contemplación, repitiendo y agradeciendo a Jesús que venga.


ACCION: ¿A qué me comprometo?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo,. Me propongo profundizar en la lectura del texto. ¿Qué cambiará en mi vida? Te propongo
participar con mucha profundidad de una celebración eucarística. Y tal vez, pueda invitar a alguna
persona que aun conociendo al Señor, esté pasando por un momento de necesidad necesite de un
aliento para ir a orar contigo y alimentarse del Señor.

En el grupo: Reconocer cuáles son los impedimentos que tenemos y que ponemos para participar en la
celebración eucarística dominical. Pues muchos son católicos, pero no van a la celebración comunitaria.
Proponerse superarlas. Y como se trata de alimentos, ver la forma de conseguir alimentos para gente
que esté necesitada y poder llevarlos, recordándoles siempre que el verdadero alimento es Jesús el

Señor.

Circulos Biblicos

Circulos Biblicos
Nuestra . Sra . del Rosario de Fatima Parroquia

ARQUIDIOCESIS