Material Asamblea 2010 P.D.M

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La Lectio Divina Dominical Domingo 14 de Septiembre de 2014 Domingo XXIV del Tiempo Ordinario -

La Lectio Divina Dominical   Domingo 14 de Septiembre de 2014  Domingo XXIV del Tiempo Ordinario -
TEXTO BIBLICO Mateo 18, 21 - 35 Dale click en la imagen

lunes, 23 de junio de 2014

LECTIO DIVINA Domingo Fiesta de San Pedro y San Pablo Ciclo A

                                              



                              Invocación al Espíritu Santo:


Ven Espíritu Santo,
Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.
Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de
su Hijo Jesús, el Cristo.
Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.
Amén

                                          TEXTO BIBLICO: Mateo 16, 13-19
                                       «Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo»
                                   

  

16,13: Cuando llegó Jesús a la región de Cesárea de Felipe, preguntó a los discípulos:
 —¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?
 16,14: Ellos contestaron:
 —Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, que es Elías; otros, Jeremías o algún otro profeta.
 16,15: Él les dice:
 —Y ustedes, ¿quién dicen que soy?
 16,16: Simón Pedro respondió:
 —Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo.
 16,17: Jesús le dijo:
 —¡Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo ha revelado nadie de carne y hueso, sino mi Padre
del cielo! 16,18: Pues yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta piedra construiré mi Iglesia, y el imperio
de la muerte no la vencerá.
 16,19: A ti te daré las llaves del reino de los cielos: lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo; lo
que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.
BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO

LECTURA: ¿Qué dice el texto?

Estudio bíblico del texto.

Este próximo domingo coincide con la fiesta de los dos santos Pilares de nuestra Iglesia, Pedro y Pablo.
Por eso la liturgia se dirige a estas lecturas, en vez de seguir los domingos del tiempo ordinario.
  Pedro como columna de la Iglesia representa la fidelidad y Pablo la misión y la evangelización. La
vocación universal de la Iglesia madre, tiene en Pablo su expansión, pero en Pedro su unidad
irrevocable.
 El texto comienza cuando Jesús pregunta a sus Apóstoles ¿Quién dice la gente que es el Hijo del
Hombre? Este título, mesiánico, que el mismo Jesús se atribuye, ya lo encontramos en el Antiguo
Testamento. (En el profeta Daniel, al respecto leemos en 7,14 Le dieron poder real y dominio:
todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su
reino no tendrá fin). Por lo que los judíos estaban esperando un rey que dominase desde el Pueblo
de Israel a todos. Un gran poder para aplastar a los enemigos. La gente tiene en Jesús esperanzas de
este tipo, se acerca el gran dominio y el dominador…

Pero las respuestas de los Apóstoles varían. Hablan que Jesús es como si fuera que han vuelto a la vida
Juan el Bautista, Elías, Jeremías o algún otro de los profetas. Esto merecería una aclaración. Los judíos
sabían que el profetismo se había acabado con Malaquías y ellos esperaban que Dios restaurara a los
verdaderos profetas. También es importante recordar en doctrinas de la resurrección que tenían
muchos grupos y por lo que no sería extraño que Jesús fuera uno de ellos que había vuelto a profetizar
en Israel.

La pregunta se personaliza, ahora no es lo que “la gente” piensa... sino lo que ellos dicen y piensan y
dicen sobre Jesús.

Es Simón Pedro, quien toma la palabra y lleno del Espíritu declara solemnemente: Tú eres el Mesías el
hijo del Dios vivo. Esta respuesta no viene dada por la sabiduría humana, sino por una revelación que el
Padre Dios le hace a Simón, por lo cual Jesús inmediatamente le cambia el nombre. Este cambio de
nombre indica una nueva identidad, una nueva misión: Pedro, que significa piedra o roca es el cimiento
de la comunidad que creerá desde ahora que Jesús es el Mesías, el Señor, el Salvador. Esta comunidad
que es la Iglesia tendrá poder sobre el imperio de la muerte y la vencerá. Pues ninguna esperanza había
antes de Jesús y su Iglesia para vencer al gran enemigo de la humanidad: la muerte. Se agrega otro
símbolo: las llaves del reino de los cielos. Y sobre todo atar y desatar, desde la tierra al cielo. Figura que
hace que Pedro y la Iglesia, desde este mundo, tienen también el poder sobre la dimensión celestial.

Ya el poderío es el máximo otorgado, pero no fue el poder de aplastar a los enemigos humanos, sino de
aplastar al mal, al pecado, y su consecuencia la muerte eterna. Ya no es un reino que está sobre los
demás para explotarlos, sino al contrario un reino al servicio para todos los demás. Aquí aplicamos
entonces el nuevo enfoque del poder, que es el servicio.

 Reconstruimos el texto:

1. ¿Dónde se desarrolla el texto?
2. ¿Cuál fue la pregunta que les hizo Jesús a sus Disícpulos?
3. ¿Cuál fue la contestación que le dieron? ¿Con quiénes lo confundían a Jesús?
4. ¿Cuál es la nueva pregunta?
5. ¿Quién fue el que contesta?
6. ¿Porqué Pedro contestó así? ¿Quién le dio esa idea?
7. ¿Qué le dice Jesús a Simón Pedro?
8. ¿Qué poder le entregará?

MEDITACION: ¿Qué me o nos dice el texto?

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

1.      En muchas ocasiones escuchamos hablar sobre Jesús
2.      ¿Qué es lo que dice hoy la gente sobre Jesús?
3.      ¿Podrías hacer un resumen de todo lo que la gente dice hoy desde Jesús?
4.      ¿En qué te identificas tú de estas cosas que dicen?
5.      ¿Son todas de acuerdo al Evangelio?
3. Jesús vuelve a preguntarte a ti, hoy ¿Qué piensas tú de Jesús, qué dices de Él?
Toma un momento para pensar antes de contestar.
4. ¿Es Jesús el Mesías para ti? ¿Qué implica seguir a Jesús, y dejarle a Él el título de Mesías en tu vida? ¿En qué cambia tu vida, si Jesús es el Señor?
5. ¿Acepto las palabras de Jesús sobre Pedro, y la Iglesia? ¿Reconozco que es la Iglesia la única institución confiada por Jesús que tiene poder sobre el imperio de la muerte?
6. ¿Entiendo que Jesús confió también el atar y desatar a Pedro? ¿Confío en que sus legítimos sucesores, hoy el Papa, son los que nos unen en la fe en Cristo?

ORACION: ¿Qué le digo o decimos al Señor?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora.
Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor:
 Gracias Señor por tu Palabra Salvadora.
Gracias por llamarnos a vivir y celebrar tu Palabra en la Iglesia. 

Te pedimos perdón por las veces que dudamos en nuestra fe y nos dejamos confundir con lo que el
mundo actual dice sobre Ti. Perdón Señor por seguir corrientes que no te reconocen como el
verdadero Mesías.
Danos fuerzas Señor para mantenernos en tu Iglesia, como fieles discípulos. Que amemos a tu
Iglesia y amemos a quienes nos sirven, al sucesor de Pedro y los Obispos.
Que seamos responsables en tu Iglesia. Ya que Tú nos confías el ministerio de seguirte y de ser fieles
en la Iglesia como testimonio para que el mundo crea en Ti.

CONTEMPLACION: ¿Cómo interiorizo o interiorizamos el
texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo del Evangelio para
que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Tú eres el Mesías, el hijo de Dios vivo. (versículo 16)

Y de esta forma nos ponemos en contemplación, repitiendo y agradeciendo a Jesús que venga.



ACCION: ¿A qué me comprometo?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, voy a releer profundamente el texto, y buscar la centralidad de mi fe Cristiana Católica. Y
voy a buscar una actividad que me ponga en actitud misionera frente a los demás. Sería importante
defender la Fe Católica, basada en Pedro y sus sucesores. Voy a encontrar a una persona que yo sé que
ha tenido dudas sobre la fe y voy a acompañarla, y ayudarle con todo respeto a encontrar el camino de
la seguridad del Evangelio de Jesús. Mi discipulado debe ser misionero. El seguir a Jesús también implica
ser pescador de otros para el Reino.

En el grupo. Hacer preguntas a la gente de qué es lo que opina hoy la gente de Jesús. Como una
encuesta entre las calles y preguntar: ¿Quién es Jesús para Ud? y ¿Qué opina hoy de la Iglesia? y luego
juntar todas las preguntas y ver las opiniones de la gente de nuestro barrio o ambiente. Ahora con todas
las respuestas tratar de hacer un proyecto misionero para presentar la verdad de Jesús y de su Iglesia en
medio de posibles errores que puedan haber. No olvidar también salir como Iglesia a buscar personas

necesitadas y llevarles consuelo, afecto en nombre del Señor.

lunes, 16 de junio de 2014

LECTIO DIVINA FESTIVIDAD DE CORPUS CHRISTI Ciclo A

                                                    

                                       FESTIVIDAD CORPUS CHRISTI                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                   


           
        
                                Invocación al Espíritu Santo:
Ven Espíritu Santo,
Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.
Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de
su Hijo Jesús, el Cristo.
Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.
Amén                      


                                                       TEXTO BIBLICO: Juan 6, 51-58
«El que coma de este pan vivirá eternamente»
 6,51: Yo soy el pan vivo bajado del cielo. Quien coma de este pan vivirá siempre. El pan que yo doy para
la vida del mundo es mi carne.
 6,52: Los judíos se pusieron a discutir:
 —¿Cómo puede éste darnos de comer [su] carne?
 6,53: Les contestó Jesús:
 —Les aseguro que, si no comen la carne y beben la sangre del Hijo del Hombre, no tendrán vida en
ustedes.
 6,54: Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día. 6,55: Mi
carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. 6,56: Quien come mi carne y bebe mi
sangre habita en mí y yo en él. 6,57: Como el Padre que me envió vive y yo vivo por el Padre, así quien
me come vivirá por mí.
 6,58: Éste es el pan bajado del cielo y no es como el que comieron sus padres, y murieron. Quien come
este pan vivirá siempre.
BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO

LECTURA: ¿Qué dice el texto?

Estudio bíblico del texto.

El Evangelista y Apóstol Juan, pone en boca de Jesús el así llamado: discurso sobre el pan de vida.

El Pan, es alimento, y es necesario para la vida. Pero Jesús hace esto como una comparación con el pan
que alimenta momentáneamente y el pan que alimenta para siempre, para la vida eterna.

Aquí Jesús habla del Pan y lo relaciona con su propia carne. Esta parte del texto, se vuelve más sacrificial,
y en el contexto de la tradición de la Iglesia, se vuelve más Eucarístico. El sacrificio de Jesús, a través de
la Pascua, nos ayuda a poder entender este texto. Es su entrega como el único sacrificio agradable al
Padre, unido al memorial de la última cena, en que toma sentido este texto.

No es de culpar a los judíos que aparecen aquí, sin entender el mensaje de Jesús. Realmente sólo
después de la experiencia Pascual, es cuando todo lo dicho por el Señor toma otra dimensión. 


Ahora no se trata sólo de recibir en la vida la Palabra reveladora de Jesús, sino de hacer un lugar en la
propia vida al misterio de su Persona, que quiere alimentarnos. Jesús es Pan de vida no solamente en
todo lo que Él hace, sino especialmente en su Iglesia, en el sacramento de la Eucaristía, donde el ámbito
comunitario de la unidad de los creyentes, también lo es con Cristo.

Estas palabras de Jesús: “El pan que yo doy para la vida del mundo es mi carne”.Es la cima de la
revelación sobre Jesús-Pan – Alimento. Jesús en su humanidad, se entrega sacrificialmente, por la
salvación del mundo entero, en la muerte en cruz. Por eso Él siempre dice “dar su vida” “dar su carne” y
lo hace para que todos tengan vida.

Jesús insiste: “Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida en mí y yo en él”. Jesús mismo es el
alimento que nos une al Padre. Curiosamente al revés de los alimentos normales que tomamos, de los
que extraemos las sustancias nutritivas y los transformamos en nuestra vida, la Eucaristía nos ofrece la
vida del que comemos. Nos transformamos en Aquel que nos alimenta y nos unimos así al Padre del
cielo. Este nuevo pan, es totalmente completo, no como el maná que comieron los israelitas en el
desierto y murieron. El que come de este pan, vivirá para siempre.

Reconstruimos el texto:

1. ¿A quién dirige su discurso Jesús?
2. ¿Con qué se compara el mismo Jesús?
3. ¿Por qué dice que Él es el Pan de Vida?
4. ¿Cuál es la relación entre el Pan y la carne de Jesús?
5. ¿Qué sucede con quien come el cuerpo y bebe la sangre del Señor?
6. ¿Cuál es la relación con quien come el pan y la vida para siempre?

MEDITACION: ¿Qué me o nos dice el texto?

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

1. Jesús comienza su discurso diciendo: “Yo soy”, ¿reconozco en Jesús al Dios único y verdadero, el
mismo que habló desde el principio?
2. ¿Entiendo que Jesús vino con una encomienda especial de Dios Padre, que todos tuviéramos
vida?
3. ¿Entiendo que la Iglesia, siguiendo la tradición desde los primeros discípulos, continúa
ofreciendo el sacrificio Eucarístico para mi salvación? 

4. ¿Doy la importancia necesaria al Sacrificio del Señor? ¿Comulgo con frecuencia? ¿Lo hago con
toda la conciencia?
5. Jesús habla de comer el Pan de Vida, y que esto trae consecuencias para la vida eterna. ¿Soy
consciente que juego mi eternidad a través de este cumplimiento?
6. ¿Espero gozoso la resurrección del último día por la participación de la Eucaristía?


ORACION: ¿Qué le digo o decimos al Señor?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora.
Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor:

Gracias Señor por tu Palabra Salvadora.
Gracias por venir a darnos tu cuerpo y tu sangre como el Pan de Vida Eterna.
Queremos estar unidos a ti.


 
 CONTEMPLACION: ¿Cómo interiorizo o interiorizamos el texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo del Evangelio para
que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

Quien come este pan vivirá siempre (Versículo 58)

Y de esta forma nos ponemos en contemplación, repitiendo y agradeciendo a Jesús que venga.


ACCION: ¿A qué me comprometo?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo,. Me propongo profundizar en la lectura del texto. ¿Qué cambiará en mi vida? Te propongo
participar con mucha profundidad de una celebración eucarística. Y tal vez, pueda invitar a alguna
persona que aun conociendo al Señor, esté pasando por un momento de necesidad necesite de un
aliento para ir a orar contigo y alimentarse del Señor.

En el grupo: Reconocer cuáles son los impedimentos que tenemos y que ponemos para participar en la
celebración eucarística dominical. Pues muchos son católicos, pero no van a la celebración comunitaria.
Proponerse superarlas. Y como se trata de alimentos, ver la forma de conseguir alimentos para gente
que esté necesitada y poder llevarlos, recordándoles siempre que el verdadero alimento es Jesús el

Señor.

lunes, 26 de mayo de 2014

Lectio Divina Dominical 1 de Junio de 2014 (Domingo de la Ascención del Señor Ciclo A

                       LECTIO DIVINA
              FESTIVIDAD DE LA ASCENCIÓN DEL SEÑOR Ciclo A
                                          


PRIMERA LECTURA: Hechos 1, 1-11
SALMO RESPONSORIAL: Salmo 46, 2-3. 6-9
SEGUNDA LECTURA: Efesios 1, 17-23

Invocación al Espíritu Santo:
Ven Espíritu Santo,
Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.
Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de
su Hijo Jesús, el Cristo.
Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.
Amén

                                           TEXTO BIBLICO: Mateo 28, 16-20
«Yo estoy con ustedes hasta el fin del mundo»
 28,16: Los once discípulos fueron a Galilea, al monte que les había indicado Jesús.28,17: Al verlo, se
postraron, pero algunos dudaron.

 28,18: Jesús se acercó y les habló:
 —Me han concedido plena autoridad en cielo y tierra. 28,19: Vayan y hagan discípulos entre todos
los pueblos, bautícenlos consagrándolos al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo,28,20: y enséñenles a
cumplir todo lo que yo les he mandado. Yo estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.


BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO

LECTURA: ¿Qué dice el texto?

Estudio bíblico del texto.

El evangelista Mateo concluye su obra con este gran final, como si fuera una sinfonía, los acordes más
importantes quedan para el último, cuando los que escucharon, quedan resonando en las mentes y los
corazones estos últimos sonidos. Ahora, entonces, es el nuevo comienzo, que ha sido confiado a los
discípulos que harán en nombre del Señor su obra. Los seguidores, son los que ahora se transforman en
misioneros, por encargo del mismo Jesús.

Sin embargo, el mensaje central de este texto no consiste tanto en la aparición de Jesús, sino más bien
en la misión que Él confía a sus apóstoles. Ellos serán ahora los responsables de llevar esta Buena
Noticia, el Evangelio, la noticia esperada, y sumergir a todos en el misterio de Dios uno y Trino.

El lugar: el monte llamado de las bienaventuranzas, donde el él inició su ministerio. Allí Jesús dejó su
nueva alianza y aquí termina en la tierra su servicio. Queda en manos de los Apóstoles, de los discípulos,
de los seguidores, esta labor. Es el momento de la Iglesia, que debe llevarse hasta los confines de este
mundo. Nadie debe quedarse sin recibir, aceptar, la Buena Noticia y luego convertirse en propagador de
la misma.

El texto comienza con Jesús que es visto y reconocido por sus discípulos que lo adoran, y como dice otra
traducción, lo adoraron aún cuando antes habían dudado. El proceso de muerte y resurrección de Jesús
no debe haber sido fácil para ellos.

Las palabras de Jesús aquí son sencillas, cortas, claras y contundentes. Comienza Él diciéndoles algo que
reafirmará su identidad: “Todo poder me ha sido dado” o, me han confiado toda la autoridad tanto en el
cielo como en la tierra. Y es con esa autoridad que Jesús inaugura un nuevo tiempo mesiánico. Con esa
autoridad, los envía a todos los pueblos. Es decir les delega la autoridad, para que en su nombre, en el
nombre del que todo lo puede, vayan y conviertan a todos.
  Tristemente la Palabra autoridad hoy está muy desgastada, pues quienes la han ejercido han abusado de
ella. Por eso nos cuesta a nosotros entender qué es esto de “la autoridad”. La delegación de un poder.
Hay que intentar sobrepasar las fronteras de la mente para no querer medir a Dios que es inmedible,
sino solamente aceptarlo. Él con la autoridad recibida del Padre, la confía a sus discípulos, a su Iglesia,
pero no para abusar, sino para servir.

Pongamos atención en los verbos posteriores: Vayan, hagan discípulos míos, bautícenlos
consagrándolos al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Enséñenles a cumplir lo que les he mandado. Yo
estaré con ustedes hasta el fin del mundo.

El primer verbo, que a veces no queda muy claro es el verbo ir, que está conjugado en el modo
imperativo. No es una sugerencia, Jesús con su autoridad, manda, y dice claramente “VAYAN”. Es decir,
no se queden, no se estanquen, salgan anuncien. Ese salir de sí mismo, de la zona de confort, del lugar
donde se sienten cómodos, para ir a llevar el mensaje con un propósito: hacer discípulos.

A los que crean, los bautizan, los consagran. Bautizar significa sumergir, es decir, les da la autoridad para
que los introduzcan en el misterio divino trinitario. Pero también da otro mandato: Enséñenles a cumplir
todo lo que les he mandado. Enseñar, es una de las primeras actividades de la Iglesia.

Salir, bautizar, enseñar. Con estos tres verbos sintetizamos la gran apertura de la Iglesia, en la que estará
presente Jesús por siempre, hasta el fin del mundo.

Reconstruimos el texto:

1. ¿Cómo comienza el texto? ¿Dónde habían ido los Apóstoles? ¿A quien encontraron?
2. ¿Cuál fue la reacción de los Apóstoles cuando vieron a Jesús?
3. ¿Qué les dice Jesús a los Apóstoles sobre su autoridad?
4. ¿Para qué usa la autoridad Jesús?
5. ¿Cuáles son los verbos que Jesús les indica a los Apóstoles que deben seguir?
6. ¿En qué tiempo verbal están conjugados? ¿Qué significa esto?
7. ¿Cómo finaliza el texto? ¿Qué dice Jesús?

MEDITACION: ¿Qué me o nos dice el texto?

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

1. Jesús vuelve a citarnos ¿acudimos a su llamado?
2. ¿Reconocemos a Jesús como el Cristo Resucitado, el Señor de la Historia?
3. ¿Qué significa adorar a Jesús? ¿Acaso también adoro a otros que tengo por dioses, como el
poder, el placer, el poseer, el dominar? Sé sincero contigo mismo, y preséntate al Señor como
eres. 
 4. ¿Reconozco la autoridad de Jesús? ¿Entiendo que su autoridad ejerce todo el poder para el
servicio?
5. Cuando Jesús dice: VAYAN ¿en que pienso yo? ¿Qué ese mandato es para los otros? O ¿también
es para mí? Muchos dicen que nosotros hemos malinterpretado este mandato, hemos
construido templos, salones parroquiales, nos metemos dentro y desde adentro en nuestra zona
de confort, decimos: “Vengan si quieren que los evangelicemos” ¿Estará bien esta postura?
6. Si yo he sido bautizado, reconozco todos los días el valor de mi bautismo.
7. ¿Enseño a los demás todo lo que ha mandado el Señor? ¿o creo que esto es sólo para los
maestros, catequistas, evangelizadores y misioneros?
8. ¿Me doy cuenta que una Iglesia misionera es lo que hace falta? ¿y que yo mismo debo ser
misionero, el que hace discípulos a los demás?
9. Jesús prometió su presencia, pero también las condiciones las dio antes. Vivamos su presencia
mientras salimos, evangelizamos, anunciamos, proclamamos el único bautismo y enseñamos.

ORACION: ¿Qué le digo o decimos al Señor?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora.
Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor:

Gracias Señor por tu Palabra Salvadora.
Cuántas veces me cuesta encontrarte, reconocerte.
Señor, tú me llamas, tú vienes a buscarme.
Que reconociéndote te alabe y te adore.
No me dejes que caiga en la tentación de ir en búsqueda de ídolos falsos.
Sólo Tú Señor puedes salvar, puedes curar, puedes hacerlo con tu autoridad.
Gracias por delegarme tu autoridad para salir en tu nombre bendito,
A anunciar a los pueblos tu misericordia, tu perdón, tu reconciliación con la humanidad.
Que nunca me canse de enseñar a los demás, que no tenga miedo de proclamarte públicamente,
aún en medio de esta sociedad que quiere relegarte a los rincones.
Quédate con nosotros, nuestra vida sin Ti no vale.
Quédate hasta el fin del mundo y de la Historia como lo has prometido.
Y que seamos nosotros los que continuemos con tu Historia de Salvación.
Amén.

CONTEMPLACION: ¿Cómo interiorizo o interiorizamos el
texto?


Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo del Evangelio para
que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón. 

“VAYAN Y HAGAN DISCÍPULOS… YO ESTARÉ CON USTEDES HASTA EL FIN DEL MUNDO.”
(versículos 19-20)

Y de esta forma nos ponemos en contemplación, repitiendo y agradeciendo a Jesús que venga.

ACCION: ¿A qué me comprometo?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, vuelvo a leer el texto, busco el interior de las palabras que son dadas para mí. Descubro
estos verbos que Dios me dice a mí: vayan!!! Y hago un propósito de salir de mi zona de confort, de
donde me siento bien. Me propongo ir a algún lugar donde nunca antes había anunciado el Evangelio.
Puede ser en mi grupo de amigos, pero también puede ser un lugar donde habiten personas que se
muestran hostiles con la sociedad, tal vez porque nadie les habló de Jesús. Escribe tu compromiso
misionero.

En el grupo. Es importante destacar la importancia de estos verbos como vayan, salgan, enseñen.
¿Cómo podemos adaptarlos a nuestra vida de grupo cristiano? Proponerse una misión de visitar a
algunos grupos de jóvenes que suelen estar reunidos sin mucho que hacer o en lugares donde
normalmente no se habla de Jesús y como grupo poder hacer un servicio eclesial. Somos la prolongación
de las manos de Jesús. 

domingo, 18 de mayo de 2014

Lectio Divina Dominical 25 de Mayo de 2014 (Domingo VI de Pascua Ciclo A)

                                   LECTIO DIVINA
                         Domingo VI de Pascua Ciclo A




PRIMERA LECTURA: Hechos 8, 5-8. 14-17
SALMO RESPONSORIAL: Salmo 65, 1-3ª. 4-7a. 16-21
SEGUNDA LECTURA: 1Pedro 3, 15-18

Invocación al Espíritu Santo:
Ven Espíritu Santo,
Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.
Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de
su Hijo Jesús, el Cristo.
Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.
Amén

                                                   TEXTO BIBLICO: Juan 14, 15-21
                                                   «Volveré para estar con ustedes»

                                
     


14,15: Si me aman, cumplirán mis mandamientos; 14,16: y yo pediré al Padre que les envíe otro
Defensor que esté siempre con ustedes: 14,17: el Espíritu de la verdad, que el mundo no puede
recibir, porque no lo ve ni lo conoce. Ustedes lo conocen, porque él permanece con ustedes y estará
en ustedes. 14,18: No los dejo huérfanos, volveré a visitarlos.
 14,19: Dentro de poco el mundo ya no me verá; ustedes, en cambio, me verán, porque yo vivo y
ustedes vivirán. 14,20: Aquel día comprenderán que yo estoy en el Padre y ustedes en mí y yo en
ustedes. 14,21: Quien recibe y cumple mis mandamientos, ése sí que me ama. Y el que me ama será
amado por mi Padre, y yo lo amaré y me manifestaré a él.



LECTURA: ¿Qué dice el texto?

Estudio bíblico del texto.

El evangelista Juan pone en este texto unas ideas muy centrales: El amor lleva al cumplimiento de los
mandamientos, y ese cumplimiento tiene una recompensa. Hay que leer con esta clave el texto para
comprenderlo:

Si me aman, obedecen mis mandamientos y yo pediré al Padre que les envíe el Espíritu Santo.

Este discurso, llamado “de despedida”, Jesús asegura a los discípulos, que va con el Padre, pero los
consuela diciendo que no los dejará huérfanos, que estará con ellos, que les enviará el defensor, el
Espíritu Santo. Pero deben cumplir, obedecer, mantenerse, cuidar, guardar los mandamientos (todos
esos verbos aparecen en las traducciones al español). Al mantenerse en los mandamientos los
discípulos se adhieren a la voluntad de Dios. Es como un nuevo éxodo, una salida de sí mismo para llegar
a una tierra prometida que exige el paso por el desierto. Es un éxodo espiritual que se concentra en la
actitud de obediencia a los mandamientos de Jesús.

Pero ¿cuáles mandamientos? La Ley preveía primero los 10 grandes mandamientos de Moisés y luego
muchísimas normas más que están en los primeros libros llamados los libros de la Ley. Jesús, propone la
simpleza de “amar a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a sí mismo”. Y establece unas ideas
centrales que encontramos en las Bienaventuranzas y también en el llamado Juicio Final de cómo se
comportaron.

Jesús insiste: Si me aman, cumplirán mis mandamientos. El amor a Jesús no un sentimiento solamente,
sino un acción de vida fiel a su Palabra. El amor de Dios, tampoco es un sentimentalismo, es una Palabra
hecha hombre, Jesús, el Cristo. El amor es una persona, que vino a este mundo a cambiar nuestra
mentalidad egoísta en amor real, verdadero y en una vida nueva en Cristo.

Pero para esto, necesitarán los discípulos una ayuda, y entonces es que Jesús les aclara que enviará al
Espíritu Santo, para que esté siempre con los seguidores de Jesús.

De muchas maneras se ha traducido al Español al Espíritu Santo: Paráclito, Defensor, Abogado,
Consolador… etc. Es que la acción del Espíritu Santo es recordarnos a Jesús, traerlo a nuestra vida y
animarnos. Su presencia no nos deja huérfanos. Él nos ama, se entrega por sus discípulos. Sus discípulos
lo aman, cumplen sus mandamientos, cambian de vida, el Padre los ama y el Espíritu Santo se derrama
sobre todos los creyentes.

De esta manera que parece un juego de amor entre Dios y sus discípulos, Él se manifiesta, y vive en
medio de los seguidores, o sea de la Iglesia. 




Reconstruimos el texto:

1. ¿Qué es lo primero que Jesús pide a los que verdaderamente lo aman?
2. Cuando Jesús se haya ido ¿Qué pedirá al Padre para los que lo aman y cumplan sus
mandamientos?
3. ¿Dónde quedará el Espíritu Santo? ¿Sobre quiénes?
4. Jesús aclara que se va, pero que no quedaremos huérfanos ¿Porqué?
5. ¿Cuál es la relación entre el Padre y Jesús?
6. ¿Qué pasará con el que recibe y cumple los mandamientos?
7. ¿Cómo podemos resumir el amor a Jesús?

MEDITACION: ¿Qué me o nos dice el texto?

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

1. Jesús habla claro de sus mandamientos y del amor. ¿Cómo vivo yo el amor a Jesús? ¿Cómo lo
manifiesto?
2. ¿Qué significa en mi vida cumplir los mandamientos? ¿Es fácil, hay obstáculos? ¿Qué piensas?
3. ¿Cuáles son los obstáculos en tu propia vida para poder llegar a amar a Jesús de verdad, no con
palabras sino con acciones concretas?
4. ¿Soy consciente que amar es vivir de una manera nueva? ¿Qué al vivir así podré recibir al
Espíritu Santo? Porque el texto es muy claro: el mundo no lo recibe al Espíritu Santo, sino
solamente los que cumplen los mandamientos del amor de Dios.
5. ¿Te has sentido huérfano de Dios alguna vez? ¿Has pensado que Dios te ha abandonado? ¿Qué
significaría esto. Acaso ¿no será que tu incumplimiento de los mandamientos te alejó del Señor?
6. ¿Cómo es mi relación personal con Jesús? ¿Medito su Palabra? ¿Dialogo con Él con frecuencia?
7. ¿Recibo con alegría al Espíritu Santo que me defiende, me cuida, y me recuerda a Jesús y su
amor?
8. ¿Entiendo que si yo amo a Jesús y cumplo sus mandamientos, también el Padre me amará?
9. ¿Estoy atento a todos los frutos y bendiciones del Espíritu Santo en mi vida?

ORACION: ¿Qué le digo o decimos al Señor?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora.
Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor:

Gracias Señor por tu Palabra Salvadora. 
Gracias porque no nos dejas solos.
Queremos permanecer en tu amor.
Señor, sabemos que el amor debe manifestarse claramente en obras.
Muchas veces no cumplimos tus mandamientos de amor, y te pedimos perdón.
Queremos ver con claridad cuál es el camino más correcto para ser tus discípulos.
Queremos sentir tu presencia, y entendemos que esto está directamente relacionado al amor y el
cumplimiento.
Señor queremos ser tus discípulos, a pesar de nuestras faltas.
Mándanos tu Espíritu Santo, que nos consuele y nos haga sentir que no estamos huérfanos.
¡Ven Señor a nuestra vida!
Amén.

CONTEMPLACION: ¿Cómo interiorizo o interiorizamos el
texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo del Evangelio para
que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.

“NO LOS DEJO HUÉRFANOS, VOLVERÉ PARA ESTAR CON USTEDES.”
(versículo 18)

Y de esta forma nos ponemos en contemplación, repitiendo y agradeciendo a Jesús que venga.

ACCION: ¿A qué me comprometo?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, vuelvo a leer el texto, tratando de hacer énfasis en el contexto en que Jesús dijo estas
palabras. Y como Jesús habla del amor con expresiones, voy a buscar en mi entorno alguna persona que
esté necesitando una palabra de aliento, un gesto de cercanía. Voy a tomar un tiempo en esta semana
para estar con esta persona. Puede ser un enfermo, un anciano, alguien que realmente esté necesitado
de amor. Procuraré con mucha discreción, compartir el texto bíblico y orar con esta persona, pidiendo el
Espíritu Santo.

En el grupo. Es importante destacar la importancia de la relación del discípulo con las obras de amor que
manifiestan a Jesús presente en nuestra comunidad. ¿Qué haremos para mostrar al mundo que Jesús
está presente y somos de verdad sus seguidores? Será importante como siempre organizar como grupo
una visita a un lugar donde haya gente que necesite amor, puede ser un asilo de ancianos, o enfermos
de nuestra comunidad. También hay lugares especiales como orfanatos, u hospitales para llevar la

presencia de Cristo que ama a todos a través de nuestras acciones eclesiales.

miércoles, 14 de mayo de 2014

              TEXTO BIBLICO: Juan 14, 1-12
         «Yo soy el camino, la verdad y la vida»
Invocación al Espíritu Santo:
Ven Espíritu Santo,
Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.
Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de
su Hijo Jesús, el Cristo.
Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.Amén




14,1: No se inquieten. Crean en Dios y crean en mí. 14,2: En la casa de mi Padre hay muchas
habitaciones; si no fuera así, se lo habría dicho, porque voy a prepararles un lugar.
 14,3: Cuando haya ido y les tenga preparado un lugar, volveré para llevarlos conmigo, para que
donde yo esté, estén también ustedes. 14,4: Ya conocen el camino para ir a donde [yo] voy.
 14,5: Le dice Tomás:
 —Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos conocer el camino? 
  14,6: Le dice Jesús:
 —Yo soy el camino, la verdad y la vida: nadie va al Padre si no es por mí.
 14,7: Si me conocieran a mí, conocerían también al Padre. En realidad, ya lo conocen y lo han visto.
 14,8: Le dice Felipe:
 —Señor, enséñanos al Padre y nos basta.
 14,9: Le responde Jesús:
 —Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes ¿y todavía no me conocen? Quien me ha visto a
mí ha visto al Padre: ¿cómo pides que te enseñe al Padre? 14,10: ¿No crees que yo estoy en el Padre
y el Padre en mí? Las palabras que yo les digo no las digo por mi cuenta; el Padre que está en mí es el
que hace las obras.
 14,11: Créanme que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí; si no, créanlo por las mismas
obras. 14,12: Les aseguro: quien cree en mí hará las obras que yo hago, e incluso otras mayores,
porque yo voy al Padre;

BIBLIA DE NUESTRO PUEBLO

LECTURA: ¿Qué dice el texto?

Estudio bíblico del texto.

El evangelista Juan toma un tema muy importante en su teología, que luego se difunde y se universaliza.
Cuando Dios se presentó a Moisés en la zarza ardiente, éste le preguntó su nombre y Dios dijo: YO SOY.
El verbo ser, en magnitud total. Dios es el que es, el viviente por siempre y para siempre. El no creado,
sino fuente de vida para todos los demás. No hace falta conocer tanto de filosofía para darse cuenta que
aún los científicos modernos pueden determinar una fórmula en la que quedan ciegos. El momento ce ro
antes de todo y cuando no había nada. Y de esa “nada” comienza la creación. Este mismo ser, el que no
se puede medir, no se puede pesar, ni comparar con nada de nuestros criterios, es el YO SOY.

Por eso mismo, uniendo esta verdad absoluta de Dios como fuente creadora de todo, y en el YO SOY,
Juan, pone en labios del mismo Jesús esta frase: YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA.

Pero para eso, antes dice “crean en Dios y crean en Mí”. Es una insistencia en el creer, que tiene su
razón final en la salvación. Pues el que cree en Jesús, también cree en el Padre que lo envió. Tal vez es
revolucionario para un judío de la época, que veía a un hombre, Jesús de Nazareth, creer que había
salido de Dios y era Dios, cuando Dios es sólo uno (Ver: Deuteronomio 6,4).

Este texto puesto en el tiempo pascual, es para recordarnos que Jesús al subir al Padre, les ofrece a sus
discípulos la confianza que no los abandona, sino que va a prepararles un lugar y que volverá para
llevarlos consigo a la casa del Padre. Es motivo de nuestra esperanza. No estamos solos Él viene
caminando con nosotros en el camino de la Iglesia y vendrá de una manera gloriosa por todos nosotros
en el fin de los tiempos, como dice el texto, en el último día.

Y cuando Jesús dice: YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA, es la fórmula de revelación más elevada
del misterio de Cristo. Jesús, es el camino, justamente porque Él es la verdad y en Él reside la vida. La 
 meta por lo tanto no es Jesús como verdad, sino que a través suyo, llegamos al Padre. La función de
Jesús es mediadora, como un camino y puente hacia el Padre, y conociéndolo a Él, permanecemos en la
verdad y en Él tenemos la vida, pero también la vida eterna.
 Puede ser un lenguaje difícil de entender y por eso Felipe insiste que le muestre al Padre, pero para ver
al Padre, es necesario entender la Unión recíproca y sustancial entre el Padre y el Hijo. Conociendo a
Jesús y viviendo con Jesús, hay una mirada hacia la eternidad, por eso Él es el camino. Hay que creer en
Jesús y creerle a Jesús… Si nuestra fe se muestra fuerte, entonces podremos continuar con la obra que Él
nos ha mandado.
 La Iglesia, es la extensión visible de la obra de Jesús, el Cristo, el Mesías, el que es Camino, Verdad y
Vida.

Reconstruimos el texto:

1. ¿Cómo comienza el texto? ¿Qué es lo que dice Jesús a sus discípulos?
2. ¿Cómo compara Jesús a la dimensión de la Eternidad? ¿Qué irá a hacer Jesús?
3. ¿Quién es el discípulo que le dice que no sabe a dónde va?
4. ¿Cuál es la respuesta de Jesús? ¿Qué es lo esencial en el texto?
5. ¿A quién podemos ver si vemos a Jesús? ¿Qué relación tiene Jesús con el Padre?
6. ¿Cómo termina el texto, a qué invita Jesús?

MEDITACION: ¿Qué me o nos dice el texto?

Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

1. Nuestra vida también nos presenta inquietudes ¿podemos distinguir cuáles son las inquietudes
que tenemos? ¿Estas inquietudes serán de alguna manera son por la falta de fe?
2. Muchos creen en Dios, pero no le creen a Dios. Es decir, saber que Dios existe, pero no cumplir
con sus mandatos. ¿Eres tú uno de esos?
3. ¿Qué significan cada una de estas afirmaciones de Jesús: Yo soy el Camino, yo soy la verdad, yo
soy la vida? Cómo puedo distinguirlas y cómo puedo vivirlas?
4. ¿Cómo entiendo esto de que “quien me ve a mí ve a mi Padre”?
5. ¿A qué me invita hoy el Señor?
6. ¿Qué pasa si creo en Jesús y le creo verdaderamente? ¿Qué tipo de obras podré hacer?



ORACION: ¿Qué le digo o decimos al Señor?

Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora.
Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor:

Gracias Señor por tu Palabra Salvadora.
Gracias por mostrarnos tu unidad con el Padre
Gracias por ser el camino, la verdad y la vida.
Que siempre esté atento a Ti, Señor.
En muchas oportunidades, me cuesta entender que debo dar pasos más grandes para encontrarte.
Señor, no quiero caminar otro camino que no seas Tú.
Señor, no quiero buscar por otros lados verdades a medias que no seas Tú.
Señor, que la vida que Tú me das, mi vida, esté siempre unida a Ti.
Que no busque vidas diferentes a estar contigo Señor.
Amén.

CONTEMPLACION: ¿Cómo interiorizo o interiorizamos el
texto?

Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo del Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.
 YO SOY EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA.(versículo 6)

Y de esta forma nos ponemos en contemplación, repitiendo y agradeciendo a Jesús que venga.

ACCION: ¿A qué me comprometo?

Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.

Si estoy solo, vuelvo a leer el texto, tratando de hacer énfasis en el contexto en que Jesús dijo estas
palabras. Intento recordar todo el pasaje y sentir que el Señor me lo está diciendo a mí directamente. En
mi vida voy a buscar a alguna persona que por algún motivo yo pueda saber que está fuera del camino, y
me propongo ser un discípulo misionero con esta persona. Visitarla, atenderla, ocuparme de sus
necesidades e ir presentándole a Cristo, Camino, verdad y vida.

En el grupo. Hacer una discusión entre todos de dónde la gente cree que encuentra los caminos, y las
verdades y las formas de vida. Luego, distinguirlas con el Evangelio y hacer un proceso para mostrar a
toda la comunidad cómo es que muchas veces estamos lejos de cumplir la Palabra de Dios. Como 

siempre buscar personas necesitadas para ayudarles a encontrar el camino. No se puede ser cristiano de
balcón, sino en la ruta. 

domingo, 27 de abril de 2014

LECTIO DIVINA Domingo III de Pascua Ciclo A

 PRIMERA LECTURA: Hechos 2, 14.22-23
SALMO RESPONSORIAL: Salmo 15, 1-2.5.7-11
SEGUNDA LECTURA: 1Pedro 1, 17-21                              

Invocación al Espíritu Santo:
Ven Espíritu Santo,
Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.
Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo.
Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.
Amén


               









TEXTO BIBLICO: Lucas 24, 13-35
«También yo los envío a ustedes»
 24,13: Aquel mismo día, dos de ellos iban a un pequeño pueblo llamado Emaús, que está a unos diez
kilómetros de Jerusalén. 24,14: En el camino conversaban sobre todo lo sucedido.
 24,15: Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona los alcanzó y se puso a caminar con
ellos. 24,16: Pero ellos tenían los ojos incapacitados para reconocerlo. 
24,17: Él les preguntó:  —¿De qué van conversando por el camino?
 Ellos se detuvieron con rostro afligido, 24,18: y uno de ellos, llamado Cleofás, le dijo:
 —¿Eres tú el único forastero en Jerusalén, que desconoce lo que ha sucedido allí estos días?
 24,19: Jesús preguntó:  —¿Qué cosa?  Le contestaron:
 —Lo de Jesús Nazareno, que era un profeta poderoso en obras y palabras ante Dios y ante todo el pueblo.
 24,20: Los sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron.
 24,21: ¡Nosotros esperábamos que él sería el liberador de Israel!, pero ya hace tres días que sucedió todo esto.
 24,22: Es verdad que unas mujeres de nuestro grupo nos han desconcertado; ellas fueron de madrugada al sepulcro, 24,23: y al no encontrar el cadáver, volvieron diciendo que se les habían aparecido unos ángeles asegurándoles que él está vivo.
 24,24: También algunos de los nuestros fueron al sepulcro y encontraron todo como habían contado las mujeres; pero a él no lo vieron.
 24,25: Jesús les dijo:  —¡Qué duros de entendimiento, cómo les cuesta creer lo que dijeron los profetas!24,26: ¿No tenía que padecer eso el Mesías para entrar en su gloria?
 24,27: Y comenzando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que en toda la Escritura se refería a él.
 24,28: Se acercaban al pueblo adonde se dirigían, y él hizo ademán de seguir adelante.
 24,29: Pero ellos le insistieron:  —Quédate con nosotros, que se hace tarde y el día se acaba.
 Entró para quedarse con ellos; 24,30: y, mientras estaba con ellos a la mesa, tomó el pan, lo
bendijo, lo partió y se lo dio.  24,31: Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció de su vista.
 24,32: Se dijeron uno al otro:
 —¿No sentíamos arder nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba la
Escritura?  24,33: Se levantaron al instante, volvieron a Jerusalén y encontraron a los Once con los demás
compañeros, 24,34: que afirmaban: —Realmente ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón.  24,35: Ellos por su parte contaron lo que les había sucedido en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
 LECTURA: ¿Qué dice el texto?

Estudio bíblico del texto.
 Este clásico texto que normalmente llamamos los discípulos de Emaús, porque era el pueblo a donde iban, nos lleva a la página más desarrollada de los elementos que Lucas, con su fineza quiere dejarnos como la gran herencia del cristianismo.
  Como estamos en Pascua, los domingos se siguen tomando textos alusivos a ese primer día de la semana en que Cristo Resucitó. De hecho así comienza el texto: “aquel mismo día…” y dice que iban dos de los discípulos. Recordemos algo importante. Jesús tenía 12 Apóstoles (que también obviamente eran sus discípulos, es decir, seguidores). Pero los discípulos eran muchos más. En algún lado nombra a
setenta y dos (ver Lucas 10,1). Estos dos, que nombra Lucas, aprovechando que había pasado el Sábado solemne y que podían ya huir de Jerusalén, se iban. Las traducciones son muchas del original griego, pero dice que mientras iban, estaban discutiendo acaloradamente. No era una conversación o discusión normal.
 Jesús, como era costumbre en los caminos de unirse a otros que van en la misma dirección, se pone a caminar con ellos. Nadie se extraña, porque era algo normal. Y Jesús sin que lo reconozcan, lanza una pregunta, que produce en ellos algo inmediatamente fuerte. Venían caminando y el texto dice que “se detuvieron tristes”, con el rostro afligido. Es que una pregunta, es como un dedo en la llaga. Ellos no pueden seguir caminando, porque el efecto de la pregunta, los trastorna. Viene el recuerdo, de lo sucedido. Entonces uno de los dos discípulos al que Lucas menciona con el nombre de Cleofás (puede ser el esposo de la otra María que estaba acompañando a la Virgen María la madre de Jesús en el Calvario –Ver Juan 19, 25-ss.), se dirige a Jesús en fuerte tono, habiendo detenido su marcha y le dice:
“eres tú el único que ha estado en Jerusalén estos días y no sabe lo que ha pasado?” le reprocha, porque la pregunta lo ofende, lo saca de sí mismo. Lo pone hasta enojado si se quiere. Pero Jesús que todo lo sabe, todo lo comprende y quiere lo mejor para todos vuelve a preguntar ¿Qué ha pasado?
 Jesús es quien mejor sabe lo que ha sucedido. Nadie mejor que Él que fue el protagonista de todo. Él sabe y pudo habérselos dicho. Pero Jesús suscita una pregunta para que salga del corazón de ellos la verdadera respuesta: “Lo de Jesús Nazareno, que era un profeta poderoso en obras y palabras ante Dios y ante todo el pueblo…” Aquí es cuando hay que prestar muchísima atención. Porque Lucas con gran y fina ironía, pondrá en boca de Cleofás algo muy interesante. El Kerygma, pero a medias.
 Kerygma, es una palabra griega que significa “Anuncio Gozoso” no es un anuncio cualquiera. Y en los escritos del Nuevo Testamento aparece de muchas formas. Es una estructura literaria. Y lleva estos elementos:
 1. Anuncio de Jesús, Profeta Poderoso en Obras y Palabras
2. La traición al Señor, su pasión y su muerte
3. Él sería el libertador de Israel (y la humanidad)
4. La resurrección de Jesús.
5. TODO SE ANUNCIA CON GOZO Y ALEGRÍA
 Pero curiosamente, Lucas pone en boca de Cleofás todos los elementos. Incluso dice que “algunas
mujeres llegaron diciendo que estaba vivo, es decir, el anuncio de Resurrección. Pero estos discípulos
que anuncian el kerygma lo hacen tristes, no tienen alegría, porque en el fondo no creen en que ha
resucitado. Es algo muy importante que pone Lucas en su Evangelio, un Kerygma a medias, un
Kerygma proclamado pero sin la fe en el resucitado. Que en vez de alegría produce tristeza.
 Es curioso darse cuenta que ellos mismos anuncian a Jesús que ha resucitado, pero no creen en eso…
 Jesús el Cristo, el viviente para siempre, les responde en tres tiempos: 
Primero: con la fuerte advertencia que se están equivocando. Es necesario sacudir a las personas y volverlas a la realidad que sus ojos cegados le impiden ver. (Un buen ejercicio es tomar varias traducciones al español y ver cómo se expresa Jesús en el versículo 25. Algunas traducciones dicen duros de corazón, lentos de entendimiento, tardos para creer, tontos y otros adjetivos más…) Segundo: con el anuncio bíblico de la historia de la salvación. Aquí está la clave interpretativa, leer la Biblia con ojos nuevos para entender el nuevo sentido.
Tercero: El cambio de actitud que solicita, porque al proclamar el designio del corazón, Jesús “calienta el corazón” desde el interior.
 El texto prosigue, con estos amigos que al anochecer, deciden invitar al forastero a que se quede con
ellos. Le dan el privilegio de dar gracias por el pan y es allí donde lo reconocen pero Jesús desaparece.
Y entonces vuelve el diálogo entre ellos recordando cómo les ardía el corazón cuando les explicaba las
Escrituras. Aún cuando tenían miedo y estaban huyendo, regresan esa noche en medio de los peligros
a Jerusalén y se encuentran con la comunidad reunida. Hay alegría plena en el corazón de Todos.
 Qué obra entonces un buen Kerygma:
1. Se abren los ojos (versículo 31)
2. Arde el corazón en el pecho (Versículo 32)
3. Nace la disposición para ir corriendo a anunciar a los otros, el mensaje que no se puede
contener (versículo 33)
4. Hay un encuentro con la comunidad creyente y a todos se les comunica el mensaje (verículos
34 y 35).
 Reconstruimos el texto:

1. ¿Cómo comienza este texto? ¿Qué día de la semana era?
2. ¿Quiénes van caminando y hacia dónde? ¿Porqué van de salida?
3. ¿Quién se aparece en medio del camino y qué les pregunta?
4. ¿Qué contestan ellos? ¿Qué vuelve a preguntar Jesús?
5. ¿Cómo es el discurso que ellos dan a Jesús qué contienen estas palabras?
6. ¿Está bien formulado o le falta algo al discurso?
7. ¿Qué les dice Jesús a estos dos? Luego, ¿Qué narra Jesús?
8. ¿Qué pasó cuando ellos se quedaron en la posada?
9. ¿Cuándo descubrieron que este forastero era Jesús?
10. ¿Qué pasó entonces? ¿Qué se dijeron el uno al otro?
11. ¿Qué hacen entonces?
12. ¿Con quiénes se encuentran y qué comparten?

MEDITACION: ¿Qué me o nos dice el texto?
 Hagámonos unas preguntas para profundizar más en esta Palabra de Salvación:

1. Jesús, al igual que con los discípulos, se aparece en el camino de nuestra vida. ¿Soy capaz de
reconocerlo? ¿Hasta dónde me cuesta creer que Jesús está vivo, resucitado y me acompaña? 
2. ¿Cuáles son los obstáculos que pongo para creer en Jesús?
3. Cuando anuncio a Jesús ¿Es con alegría que traspasa? O ¿Mi anuncio de Jesús es con un sentido
de moral muy fuerte y grande? ¿Es un Jesús que en vez de alegría produce miedo, o tristeza?
4. ¿Soy consiente que al anunciar a Jesús así estoy haciendo un daño muy grande?
5. Cuando leo y medito las Sagradas Escrituras, ¿Mi corazón arde de alegría y amor?
6. ¿Me doy cuenta que para encontrarme con Jesús, el mejor método es conocer las Sagradas
Escrituras? ¿Con qué frecuencia hago oración con la Biblia, practico Lectio Divina?
7. Muchos se quejan que Dios no les habla. ¿Soy yo de esos? ¿Leo y oro con las Escrituras?
8. Los discípulos lo reconocieron al partir el Pan. ¿Mi vida de participación en la Eucaristía es
constante?
9. Los discípulos vencieron el miedo y las adversidades porque lo que tenían en el corazón era más grande. ¿Cuáles son las adversidades que yo debo superar para anunciar a Cristo?
 ORACION: ¿Qué le digo o decimos al Señor?
 Orar, es responderle al Señor que nos habla primero. Estamos queriendo escuchar su Palabra Salvadora.
Esta Palabra es muy distinta a lo que el mundo nos ofrece y es el momento de decirle algo al Señor:
 Gracias Señor por tu Palabra Salvadora.
Confiamos que Tú estás con nosotros en el camino de la vida y en nuestra historia.
Que sepamos reconocerte Señor.
Perdona cuando nos cegamos y no creemos en Ti ni en tu Palabra ni en tus promesas.
Ven con nosotros Señor
Acompáñanos. Ven en el camino de la vida, para que te llevemos con gozo
Queremos sentir nuestro corazón arder. Explícanos las Escrituras.
Que tu Resurrección nos llene de gozo y sepamos vencer todas las adversidades.
Que el cansancio y el desánimo de la vida queden fuera.
Que no nos quedemos aislados contigo, porque Tú, nos quieres en la Iglesia formando comunidad.
Que amemos a tu Iglesia, Señor, que anunciemos tu verdad, tu misericordia y tu amor.
Que seamos discípulos y misioneros.
Amén
 CONTEMPLACION: ¿Cómo interiorizo o interiorizamos el texto?
 Para el momento de la contemplación podemos repetir varias veces este versículo del Evangelio para que vaya entrando a nuestra vida, a nuestro corazón.
 QUÉDATE CON NOSOTROS. (versículo 29 ) 

Y de esta forma nos ponemos en contemplación, repitiendo y agradeciendo a Jesús que venga.

ACCION: ¿A qué me comprometo?
 Debe haber un cambio notable en mi vida. Si no cambio, entonces, pues no soy un verdadero cristiano.
 Si estoy solo, busco leer el texto nuevamente preguntándome sobre mis actitudes frente a Jesús
resucitado. Mi incredulidad, mi solicitud de pruebas, de milagros. En un acto interior pedir perdón por la
incredulidad, y proponerse un acto de fe con confianza ciega. Como acto externo ir a conversar con
alguna persona que tenga problemas de fe. Presentarle claramente a Jesús, siguiendo los pasos del
Kerygma, pero hacerlo con un acto de servicio y ayuda. Especialmente a los más necesitados, a los más
pobres, a aquellos que más necesiten del Señor. Te dispones a ser misionero para alguna persona.

En el grupo. Analizar todos los componentes del Kerygma y preguntarse seriamente si los estamos
siguiendo. Si seguimos el plan de Jesús de llevar adelante un anuncio sistemático de Cristo Resucitado,
que cambie la vida y el corazón de las personas. Este escrito puede ayudarte. Y para demostrar a la
comunidad el proceso de cambio espiritual que se está viviendo, vamos a buscar en nuestro barrio o
lugar donde nos movemos a personas que necesiten una palabra de aliento en nombre de Cristo. Puede
ser visitar los enfermos de la comunidad (si es una parroquia, preguntar cuáles son los enfermos que
han solicitado la comunión, o ser creativos en la búsqueda) ir como grupo a visitarlos, animarlos,
consolarlos y hablarles de Cristo Resucitado. También pueden ser abuelitos que están más solitos y los
acompañamos con alegría cristiana.

Circulos Biblicos

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Nuestra . Sra . del Rosario de Fatima Parroquia

ARQUIDIOCESIS