Material Asamblea 2010 P.D.M

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La Lectio Divina Dominical Domingo 14 de Septiembre de 2014 Domingo XXIV del Tiempo Ordinario -

La Lectio Divina Dominical   Domingo 14 de Septiembre de 2014  Domingo XXIV del Tiempo Ordinario -
TEXTO BIBLICO Mateo 18, 21 - 35 Dale click en la imagen

sábado, 29 de noviembre de 2014

30 de noviembre de 2014 PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO


 



                                                                     ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

Señor, que nos invitas a estar en constante vigilancia, te pedimos que nos envíes tu Espíritu Santo para que nos ayude a ser personas capaces de estar en vigilancia y no dejar que las fuerzas del mal nos dominen y así nos haga capaces de buscarte con un corazón sincero. Todo esto te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.




1. LECTURA DEL TEXTO BÍBLICO
 (Mc 13, 33-37)

¿Qué dice el texto?
33»Por lo tanto, manténganse ustedes despiertos y vigilantes, porque no saben cuándo llegará el momento.
34Deben hacer como en el caso de un hombre que, estando a punto de irse a otro país, encargó a sus criados que le
cuidaran la casa. A cada cual le dejó un trabajo, y ordenó al portero que vigilara.
35Manténganse ustedes despiertos, porque no saben cuándo va a llegar el señor de la casa, si al anochecer, a la
medianoche, al canto del gallo o a la mañana; 36no sea que venga de repente y los encuentre durmiendo.
37Lo que les digo a ustedes se lo digo a todos: ¡Manténganse despiertos!»

Pistas de reflexión

Contexto bíblico

Lo que vamos a escuchar es un discurso apocalíptico. La finalidad de la apocalíptica es, sobre todo, la de revelar la fecundidad escondida de la fe en Dios, que en este mundo parece haber fracasado. Por tanto, no pretende, en primer lugar, inculcar la fidelidad, sino más bien consolar a los que la viven. Pero san Marcos siente la necesidad de inculcar ante todo la fidelidad a Cristo: "Fíjense bien que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi lugar y dirán: "yo soy el que esperaban, y engañarán a muchos" (13, 5-6). Y más adelante: "Si alguien les dice entonces: "mira, el Cristo está aquí" o "está allá", no le crean. Ya que aparecerán falsos cristos y falsos profetas que harán señales y prodigios con el fin de engañar" (13, 21-22).

Parece como si Marcos viviera en una situación (quizás piensa en los diversos movimientos revolucionarios y mesiánicos que surgieron en Palestina en el decenio 60-70) de fermentos engañosos y sugestivos, ante los cuales es necesario permanecer apegados a la fe tradicional. Además de la invitación a la fidelidad, hay en el discurso una llamada al coraje en la persecución. Y finalmente la proximidad. Marcos cree firmemente en la "inminencia" de la parusía: la parábola de la higuera es muy clara en este sentido. Pero la inminencia no es un hecho cronológico, de hoy o de mañana.

La parusía es al mismo tiempo inminente e imprevisible: el Señor puede llegar hoy, pero nadie puede estar seguro de que sea hoy su venida, ya que nadie puede disponer de un acontecimiento que sólo depende de la voluntad soberana de Dios. Por eso el único comportamiento realmente serio es la vigilancia, estar siempre dispuestos a acogerlo, en cualquier momento y lugar. Y es una vigilancia doble: contra las ideas de los exaltados y contra las especulaciones de los falsos profetas por una parte, y contra la relajación de los que se acomodan a este mundo, por otra.

Parece como si san Marcos tuviera ante la vista un doble peligro: efectivamente; por un lado, parece dirigirse a unas personas que han descuidado la vigilancia y no viven ya en la perspectiva escatológica, adaptándose quizás demasiado bien a este mundo; por otro, se opone a los que parecían creer que el final era inminente. Vigilar significa estar constantemente alerta, despiertos, en situación de espera. Significa vivir una actitud de servicio permanente, a disposición del amo, que puede regresar en cualquier momento. Significa, finalmente, lucha, fatiga, renuncia. No significa ni mucho menos indiferencia o falta de compromiso ante las obligaciones de cada día.

Texto bíblico

A) Velen y estén preparados
En el versículo 30, Jesús parece clamar que el Hijo del Hombre viene pronto, pero en el versículo 32, dice que el Hijo no sabe ni el día ni la hora. Algunos creen que esto es inconsistente, pero es posible que una persona conozca un marco de tiempo general pero no exactamente un día y una hora.

“Miren y velen” (v. 33). La encomienda es mirar y velar, podemos poner el ejemplo del ejército romano, un guardia podía ser ejecutado por quedarse dormido durante su guardia. Aunque esto suena (y es) duro, refleja una dura realidad. Un guardia dormido permite al enemigo la libertad de romper las defensas y matar a todos. 

Estar alerta espiritualmente es para nosotros de igual importancia. Vivimos en un mundo lleno de tentaciones y distracciones que matan el alma. Diariamente estamos sujetos a anuncios que tratan de persuadirnos para menospreciar nuestras vidas a amigos que demandan la lealtad que le debemos solo a Jesús, a entretenimientos que le dan prestigio e infinidades de ofertas para la perdición. Incluso los entrenadores, que en algún tiempo enfatizaron valores espirituales, ahora ponen entrenamientos los domingos en la mañana, requiriendo que los jóvenes escojan entre la fe y el deporte. La lista de tentaciones es infinita. Cuando sucumbimos a esas tentaciones, nosotros (y nuestras familias y amigos) sufrimos las consecuencias de nuestro pecado. Jesús nos advierte “Miren y velen”. ¡Ese es un buen consejo!

“Porque no saben cuándo llegará el tiempo" (gr,  ὁ καιρός, ho  kairos) (v. 33). El idioma griego tiene otra palabra para tiempo, χρόνος, chronos, que tiene que ver con el tiempo cronológico, el tiempo que se puede medir, y todo eso. Pero el kairos es un concepto muy diferente el de un tiempo crucial o un momento decisivo un punto central en la historia de la vida de una persona. Una cosa es llegar unos minutos tarde en el tiempo chronos, y otra muy diferente llegar tarde en el tiempo kairos. Llegar tarde en tiempo chronos puede requerir rehacer un poco el calendario propio. Llegar tarde en tiempo kairos es perder el barco. ¡Tal vez nunca haya otro barco! U otra oportunidad, no siempre se repiten las cosas y por tanto hay que saber aprovecharlas.

Como lo vimos antes, los versículos 34-36 constituyen una mini-parábola sobre el señor que se va de viaje y le encarga a su portero que se mantenga alerta. Notemos el poder de ‘es como’. Es como el hombre que yéndose lejos (aunque Dios no se ha ido lejos). Es como si dejara a su siervo a cargo (aunque realmente no estamos a cargo). Pero somos responsables. Somos mayordomos. La esperanza apocalíptica debe inspirarnos a trabajar y declarar que la gloria de Cristo es la esperanza del mundo, y que el deber de los creyentes es vivir esa esperanza, bien despiertos y vigilantes hasta el final.

B) Porque no saben cuándo regresara el Señor
Estas son las cuatro vigilias de la noche romana: vigilia de la noche (6:00-9:00 p.m.); vigilia de la medianoche (9:00-medianoche); vigilia del canto del gallo (medianoche hasta a las 3:00 a.m.); y vigilia del amanecer (3:00-6:00 a.m.). Veamos que todas son vigilias de la noche. Esperamos que el señor regrese durante el día, y por eso hace el señor la precaución en la vigilancia.

Algunos  interpretan  las vigilias de la noche con un posible significado de que la Iglesia seguirá sufriendo persecución cuando el Hijo del Hombre regrese. Sin embargo, la noche también es el tiempo en que menos estamos alerta, así que el mensaje puede ser que necesitamos estar completamente preparados incluso en nuestros momentos en que estamos menos listos. O estar preparados para el momento sin desfallecer Es un serio llamado a un serio discipulado. Porque el discípulo debe estar alerta en cualquier momento sin importar el cansancio o el trabajo deberá estar alerta, esperando a que el Señor regrese.

Velar en este Evangelio significa servir a Dios fielmente cada día. Podemos esperar todo tipo de distracciones: tentación, dificultades, aburrimiento, persecución. Nuestra tarea no es permitirnos estar distraídos. Nuestra tarea es permanecer fielmente sobre la roca.

San Marcos estructura su narración de la pasión alrededor de estas cuatro vigilias: “Y llegada la tarde” (14, 17), Jesús y sus discípulos se reunieron en el aposento alto. La medianoche es la única vigilia que no se menciona específicamente en la narración de la pasión, pero el Getsemaní está localizado ente el aposento alto (noche) y la negación de Pedro (canto del gallo), así que se implica la medianoche. Pedro niega a Jesús al canto del gallo (14, 72). “Y luego por la mañana” (15, 1), el sumo sacerdote y los escribas entregaron a Jesús a Pilatos. Y Jesús manda a los discípulos a “velar” (v. 33), para que el señor “no los halle durmiendo” (v. 36).
 
¡Velar! La palabra clave (gr. γρηγορεῖτε, gregoreite) (13, 34, 35, 37) también es una palabra clave en la perícopa del Getsemaní (14, 34, 37, 38)” En el Getsemaní, Jesús reprenderá a sus discípulos cinco veces por fallar en velar (14, 34, 37, 38, 40, 41).

Preguntas para la lectura:

¿En aquel tiempo qué le dijo Jesús a sus discípulos?
¿Qué les dijo que no sabían?
¿Qué ejemplo les dio?
¿Qué ejemplos les dio del regreso del dueño?
¿En qué los previno?
¿Y qué les dijo?


2. MEDITACIÓN: (Qué me/nos dice la Palabra de Dios)

¿Cuántas ocasiones me quedo dormido sabiendo que el Señor me llama?

¿Busco al Señor con un corazón sincero? La fe me lleva a la confianza total de que el Señor está en mí y trabaja muchísimo más que yo por mi propia felicidad.

La esperanza es la virtud que el Adviento nos inspira. La que nos hace mirar con confianza el presente, porque caminamos confiados hacia el futuro. La esperanza me lleva a trabajar cada día en mi crecimiento con y en Dios. Vigilancia, esperanza, confianza, responsabilidad. Son las actitudes que la Palabra nos indica hoy. ¿Cómo estoy viviendo esos aspectos?


3. ORACIÓN: (Qué le respondo al Señor, que le respondemos al Señor)

Gracias Señor, por el don que nos das de la esperanza, de esperarte gozosamente, cuando vengas al final de los tiempos, Gracias por las veces que no nos dejas desamparados ante los problemas y dificultades de la vida, sino nos das luces y esperanzas para salir adelante. Por eso te damos gracias. Gracias Señor, gracias Señor.

Perdón Señor Jesús, por no tener confianza en Ti y por no saber agradecerte por los dones que nos regalas, y por las veces que no hemos tenido confianza en Ti y no saber valorar tu presencia entre nosotros. Te pedimos perdón. Perdón Señor, perdón Señor.


4. CONTEMPLACIÓN: ¿Cómo interiorizo el mensaje? ¿Cómo interiorizamos el mensaje?

•    A Jesús, que me anima, me espera, me fortalece, está conmigo.

•    A mí mismo, para ahuyentar todo temor por el presente y por el futuro.

•    A los hermanos, para animarles a vivir con responsabilidad y esperanza.

•    A los miembros de mis comunidades para que vayan imitando a Jesús que nos invita a velar y estar en espera constante.


5. ACCIÓN: ¿A qué me comprometo?

La intención general del apostolado de la oración del Papa para el mes de noviembre es:
Universal: Por las personas solas
“Para que las personas que sufren la soledad sientan la cercanía de Dios y el apoyo de los hermanos.”

Trataré de vivir en constante vigilancia y en una espera gozosa de la presencia del Señor, no importando ni el día ni la hora de su llegada.

Por la evangelización: Formadores del clero y de religiosos
“Para que los seminaristas, religiosos y religiosas jóvenes tengan formadores sabios y bien preparados.”

Que infunda y ayude en mi comunidad a buscar con un corazón sincero el amor de Dios y transmitirlo a los demás, siempre favoreciendo el bien común.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Cristo Rey

                                     
Ambientación:
Llegamos al final del año litúrgico con la fiesta de Jesucristo, Rey del Universo. En
el Evangelio, Jesús es rey y juez, que como el pastor que separa a las ovejas de los
cabritos, en su venida al final de los tiempos juzgará según el amor que cada uno
ha mostrado con los más pequeños. El destino de los benditos del Padre es la vida
eterna, inaugurada por Cristo con su resurrección.

                                                                                                 Oración inicial
Cristo Rey…
Reinas desde la cruz, derramando tu sangre por nosotros…
reinas en la verdad y la justicia…
reinas en amor total hasta dar la vida por los demás…
reinas en la sencillez y humildad de la fidelidad…
reinas en el amor incondicional…
reinas en el amor gratuito y desinteresado…
reinas en el perdón y la misericordia…
reinas en la sencillez y confianza de un niño…
reinas en la entrega desinteresada a los demás…
reinas en los que son perseguidos por causa del bien…reinas en los que te dan a conocer y anuncian tu Buena Nueva…
reinas en los que saben esperar contra toda esperanza…
reinas en los que hacen de tu Palabra su estilo de vida…
reinas en los que buscan el reinado de Dios…
reinas en los que tienen a Dios como Padre…
reinas en los que viven como hijos de Dios…
reinas en los que muestran tu proyecto de amor en sus vidas…
                                             reinas en los que viven por y para ti.amen                                                                                               

I. Lectio: ¿Qué me dice el texto?

Mateo 25, 31-46

"Se sentará en el trono de su gloria y separará a unos de otros"                                                          

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria, y serán reunidas ante él todas las naciones. Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.
Entonces dirá el rey a los de su derecha: "Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme." Entonces los justos le contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?" Y el rey les dirá: "Os aseguro que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis."
Y entonces dirá a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de deber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis." Entonces también éstos contestarán: "Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?" Y él replicará: "Os aseguro que cada vez que no lo hicisteis con uno de éstos, los humildes, tampoco lo hicisteis conmigo." Y éstos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna."
Motivación: Escucharemos el grito de Jesús a toda la humanidad: ocúpense de
los que sufren, cuiden a los pequeños. La vida será construida, según Dios,
liberando a las gentes del sufrimiento, generando compasión hacia los débiles. Son
las actitudes que definen el reinado de Dios.
Proclamar el texto en voz alta (todos de pie).
Cada uno puede leer en voz alta el versículo que más le llamó la atención
(sentados).

Preguntas para la lectura:
¿Qué imágenes se utilizan para describir el juicio final? ¿Quién es el juez?
¿Cuál es el criterio que utiliza el rey para separar a unos de otros?
¿A qué comportamientos se refiere Jesús y qué es lo que tienen en común?
¿Cómo reaccionan los que reciben la sentencia?
¿Cuál es la respuesta de Jesús?
Otros textos bíblicos para confrontar: Daniel 7,13-14; Salmo 72,1-4.12-14
II: Meditatio: ¿Qué me dice? ¿Qué nos dice el texto?

Motivación: Jesucristo se manifiesta como le rey universal que, rodeado de gloria,
enfrenta a cada uno con las actitudes que conforman su vida. Jesucristo se
manifiesta también encarnado en cada ser humano que sufre necesidad. La Palabra
de Dios nos invita a salir de nuestro adormecimiento mirando al futuro, en el
horizonte del juicio, y viviendo el presente, comprometidos con los hermanos más
pequeños de Jesús.
Cuando lo hicieron con uno de estos mis hermanos más pequeños.

¿Dónde reina Jesús?
¿Desde dónde reinaremos con él?
¿Cuándo te vimos hambriento o sediento, forastero o desnudo, enfermo o en la
cárcel?:
¿cómo nos compromete HOY el evangelio que hemos leído?
Como el pastor separa a las ovejas de los cabritos…
¿Qué nos sugiere el pasaje sobre el juicio final?
Miremos nuestra comunidad:
¿tenemos gestos de solidaridad y de amor concretos para los miembros sufrientes de la Iglesia?

Luego de un tiempo de meditación personal, compartimos con sencillez nuestra
reflexión, lo que el texto ME dice a mi propia realidad y situación personal.

III. Oratio: ¿Qué le digo al Señor motivado por su Palabra?
Motivación: La Palabra de Dios ha iluminado nuestra esperanza y nos ha
estimulado a vivir comprometidos con los más necesitados. Le pedimos al Señor de
nuestras vidas que grabe en nosotros su imagen para que seamos capaces de verle
y amarle en cada hermano que camina a nuestro lado.
Luego de un tiempo de oración personal, podemos compartir en voz alta nuestra
oración, siempre dirigiéndonos a Dios mediante la alabanza, la acción de gracias o
la súplica confiada.
Se puede, también, recitar el salmo responsorial que corresponde a este domingo
(Salmo 22).
IV. Contemplatio: ¿Qué me lleva a hacer el texto?

Motivación: Una vez más san Vicente contempla a Jesús en su manera de servir a
los pobres.
¿No son los pobres los miembros afligidos de nuestro Señor? ¿No son hermanos
nuestros? Y si los sacerdotes los abandonan, ¿quién quieren que les asista? De modo que, si hay algunos entre nosotros que crean que están en la Misión para
evangelizar a los pobres y no para cuidarlos, para remediar sus necesidades
espirituales y no las temporales, les diré que tenemos que asistirles y hacer que les
asistan de todas las maneras, nosotros y los demás, si queremos oír esas
agradables palabras del soberano Juez de vivos y de muertos: “Venid, benditos de
mi Padre; poseed el reino que os está preparado, porque tuve hambre y me disteis
de comer; estaba desnudo y me vestisteis; enfermo y me cuidasteis”. Hacer esto es
evangelizar de palabra y de obra; es lo más perfecto; y es lo que nuestro Señor
practicó… (XI, 393)
Compromiso:
Realizar de manera personal y comunitaria alguna de las obras de misericordia
propuesta por el Señor en el evangelio de hoy.

Oración final
Señor Jesús,
Danos la gracia de verte presente
en todo aquel que sufre o padece necesidad.
Derrama sobre nosotros tu Espíritu Santo
para ser sensibles ante el dolor ajeno,
sabiendo que Tú estás en los que sufren,
en los que experimentan el dolor y la carencia,
que padeces con el que experimenta la cruz,
para que viéndote en esas personas,
seamos consuelo y fortaleza para ellos.
Danos la gracia de ser sensibles y solidarios
asumiendo tus mismas actitudes y disposiciones,
dando todo de nosotros para consolar y apoyar
a los que nos rodean, como Tú lo has hecho en tu época
y lo sigues haciendo hoy por medio de nosotros,cada vez que actuamos con tus mismos sentimientos.
Que así sea.

domingo, 19 de octubre de 2014

Domingo XXIX T.O. Ciclo A 19 Octubre 2014

Lectio divina


Mt. 22.15-21

                         oración inicial
Señor, ayúdame a vivir en medio del mundo.
Quiero entregarte lo que es tuyo,
Dar testimonio de ti, y manifestar tu mensaje.
Enséñame a expresar los valores del Reino en todos los ámbitos donde me muevo.

                                              TEXTO BÍBLICO Mt. 22. 15- 21





Tributo al César
    Entonces se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta. Le enviaron algunos discípulos suyos, con unos herodianos, y le dijeron:
    «Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad, sin que te importe nadie, porque no te fijas en apariencias. Dinos, pues, qué opinas: ¿es lícito pagar impuesto al César o no?».
    Comprendiendo su mala voluntad, les dijo Jesús: «Hipócritas, ¿por qué me tentáis? Enseñadme la moneda del impuesto». Le presentaron un denario.
    Él les preguntó: «¿De quién son esta imagen y esta inscripción?». Le respondieron: «Del César». Entonces les replicó: «Pues dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios».

              Lectura  ¿que dice el texto?                      
    El enfrentamiento de Jesús con los fariseos es cada vez mayor, buscan motivos para acusarlo y condenarlo. De ahí que quieran enfrentarlo con las autoridades políticas del momento, los romanos.
    Para esto utilizaron el tema de los impuestos, si se debía pagar o no. Según su respuesta quedaba claro si Él apoyaba la ocupación romana, siendo así un detractor del pueblo judío o si la rechazaba siendo de esa manera un conspirador del pueblo romano.
    Pero el Señor se da cuenta de la trampa que le tendían, y en este contexto nos dejó sus enseñanzas respecto de la necesidad de distinguir entre lo político y lo religioso, buscando dar a cada uno su ámbito propio: “…dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios…” 
    Es un tema que marca una distinción clara entre lo que es de Dios y lo que es del mundo. La conclusión a la que se llegue determinará nuestra presencia como cristianos en el mundo.
    Ante una situación como ésta, surgen muchas preguntas a la hora de hacer un planteo práctico; ¿hasta qué punto lo que es de Dios está al margen de lo que es del mundo?, ¿se puede decir que hay un aspecto donde lo de Dios no tiene injerencia?
    En esta perspectiva, tenemos que tener claro qué implica la presencia cristiana en el mundo, es decir, el testimonio que debemos dar como personas de fe, haciendo realidad la misión que el Señor nos ha dejado de dar testimonio de su proyecto de amor, siendo sal y luz en la sociedad, ser como la levadura, que contagia toda la masa, buscando impregnar de espíritu cristiano toda nuestra sociedad.
    El mensaje de este texto es vital porque debemos identificar y examinar cómo es nuestra manera de ser y nuestra presencia como cristianos en el ámbito en que nos movemos.
    Como cristianos tenemos que contribuir a la construcción de la sociedad civil, dando y siento testimonios del mensaje de Cristo tanto personal como comunitariamente. Con nuestra vida, con nuestras obras, con nuestros compromisos tenemos que contribuir a una sociedad más justa, más humana… a actualizar en la sociedad el proyecto de amor del Padre.


     Meditacion¿que medice el señor en el texto?    


·         ¿Tu identidad de cristiano te ayuda a comprometerte en el mundo donde habitas o por el contrario te hace alejarte?
·         ¿Cómo vives en el mundo, sin ser del mundo? ¿Cómo te sitúas ante lo caduco y transitorio? ¿Cómo valoras el trabajo productivo, tu trabajo? ¿Con qué criterios valoras a las personas?
·         ¿Qué compromisos tienes cono ciudadano cristiano en favor de los necesitados: hambre, soledad, ausencia de Dios…?
·         ¿Pones al servicio de Dios y de los hermanos tus propias riquezas: dinero, valores, capacidades, tiempo…?
 Oración ¿que le respondo al señor que me habla en
el texto?

“Por experiencia puedo decir que cuando todavía existen preocupaciones por la propia honra, bienes o comodidades personales, es imposible adelantar en el camino de la oración.” S. Teresa de J.

Padre,
Quiero dar a Jesús el lugar que te corresponde en mi vida.
Ayúdame a vivir como criatura tuya, como hijo, como discípulo, como creyente.
Guíame y condúceme a asumir tu respuesta de amor,
a realizar en mi vida tu querer y tu voluntad.
Quiero vivir con las mismas actitudes de Jesús.


Contemplación ¿como reflejo en mi vida lo que 


me dice Dios en el texto?



·  Contempla a Jesús que desafía a los fariseos, saduceos y herodianos a favor de la dignidad de las personas. Contempla, también, a tu sociedad necesitada y a ti mismo. ¿Qué le respondes a Jesús?
·  Jesús hoy te invita a liberarte del poder del dinero, de la vida cómoda, a compartir, a que lleves su presencia a la sociedad de hoy, ¿qué le respondes?
·   La transformación que la sociedad necesita solo vendrá si dejamos que Dios transforme nuestros corazones. ¿En tu vida qué es “lo que es de Dios”? ¿y tuyo o del “Cesar”?
             Acción ¿a que me comprometo? 

·         Analiza en qué situación te encuentras ante el mundo y ante Dios.
·         Invierte tu tiempo, dinero, compañía, consejo, consuelo…, para mediar situaciones de necesidad entre los que te rodean.
·         En tu ambiente, en tu círculo, haz que también se escuche la otra cara de la moneda, la cara de Dios, para ser Sal y Luz en los momentos sociales de la vida, desde la propuesta, la novedad del Evangelio.


lunes, 6 de octubre de 2014

LECTIO DIVINA: TIEMPO ORDINARIO CICLO A domingo 12 oct

                       
     † Lectura del Santo Evangelio según San Mateo (22, 1-14)

“Jesús siguió hablándoles por medio de parábolas: «Aprendan algo del Reino de los Cielos. Un rey preparaba las bodas de su hijo, por lo que mandó a sus servidores a llamar a los invi-tados a la fiesta. Pero éstos no quisieron venir. De nuevo en-vió a otros servidores, con orden de decir a los invitados: He preparado un banquete, ya hice matar terneras y otros anima-les gordos y todo está a punto. Vengan, pues, a la fiesta de la boda. Pero ellos no hicieron caso, sino que se fueron, unos a sus campos y otros a sus negocios. Los demás tomaron a los servidores del rey, los maltrataron y los mataron. El rey se enojó y envió a sus tropas, que dieron muerte a aquellos ase-sinos e incendiaron su ciudad. Después dijo a sus servidores: El banquete de bodas sigue esperando, pero los que habían sido invitados no eran dignos. Va-yan, pues, a las esquinas de las calles e inviten a la fiesta a todos los que encuentren. Los ser-vidores salieron inmediatamente a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, ma-los y buenos, de modo que la sala se llenó de invitados. Después entró el rey para conocer a los que estaban sentados a la mesa, y vio un hombre que no se había puesto el traje de fiesta. Le dijo: Amigo, ¿cómo es que has entrado sin traje de bodas? El hombre se quedó callado. Entonces el rey dijo a sus servidores: Atenlo de pies y manos y échenlo a las tinieblas de fue-ra. Allí será el llorar y el rechinar de dientes. Sepan que muchos son llamados, pero pocos son elegidos”
LECTURA ¿Qué dice el texto?
En la Biblia la fiesta del matrimonio es un símbolo de la alianza de Dios con los seres humanos.
De este modo ya al comienzo de la parábola podemos percibir que el Rey es Dios y el Hijo que se casa es Jesús.
La fiesta está lista y el convite listo, sin embargo los convidados no quisieron venir. Pero Dios no renuncia e insiste. Nueva invitación y ahora vemos lo que está detrás del no querer.
MEDITACION ¿Qué me dice el texto?

Preguntas para la meditación
¿Qué es el Reino de Dios para mi?
¿El Reino de dios se me parece a un banquete de bodas? ¿Por qué ?
¿Hago caso omiso a la invitación al banquete?
¿Me pongo el “traje” adecuado para asistir al banquete?
¿Me considero un “elegido” del Reino?
ORACION: ¿Qué le digo?
Padre Santo, en este día tan especial quiero darte infinidades de gracias por la invitación que me has hecho y me sigues haciendo a cada momento para servir en tu Reino. Aún cuando me considero un siervo inútil solo se que con tu ayuda puedo servirte de la mejor manera haciendo caso a tu Palabra. Se que todos los hombres estamos invitados a tu Re-ino, es por ello que te pido por todos aquellos que han rechazado tu llamado. Amén
CONTEMPLACION: ¿Cómo interiorizo el mensaje
Sabiendo que has sido llamado por Dios incluso antes tu mi nacimiento es preciso que contem-plemos las palabras de Jesús que nos dirige personalmente a cada uno de nosotros.
“Sepan que muchos son llamados, pero pocos son elegidos”

“Sepan que muchos son llamados, pero pocos son elegidos”

5. ACCION: ¿A que me comprometo?
Acomodar mi vida y mis costumbres a los principios que Dios ha establecido en su Re-ino.



Mt 22,1-14: Nadie es pobre para llevar ese vesti-do nupcial.
¿Qué cosa es el vestido nupcial? Investiguémoslo en la Sagrada Escritura. ¿Qué es el vestido nupcial? Sin duda alguna, se trata de algo que no tienen en común los buenos y los malos. Hallando esto, habre-mos hallado el vestido nupcial. Entre los dones de Dios, ¿cuál es el que no tienen en común los buenos y los malos? El ser hombres y no bestias es un don de Dios, pero lo poseen tanto buenos como malos. El que nos llegue la luz del cielo, el que las nubes descarguen la lluvia, las fuentes manen, los campos den fruto, es don de Dios, pero común a buenos y malos.
Entremos a la boda; dejemos de lado a quienes no vinieron a pesar de haber sido llamados. Centrémo-nos en los comensales, es decir, en los cristianos. Don de Dios es el bautismo; lo tienen buenos y ma-los. El sacramento del altar lo reciben tanto buenos como malos. Profetizó el inicuo Saúl, enemigo de aquel varón santo y justísimo; profetizó mientras lo perseguían (1 Re 19). ¿Acaso se afirma que sólo los buenos creen? También los demonios creen, pero tiemblan (Sant 2,19). ¿Qué he de hacer? He tocado todo y aún no he llegado al vestido nupcial. He abierto mi bolso, he revisado todo o casi todo y to-davía no he llegado a aquel vestido. En cierto lugar el apóstol Pablo me presentó un gran bolso repleto de cosas extraordinarias; las expuso en mi presencia y yo le dije: «Muéstramelo, si es que has hallado el vestido nupcial». Comenzó a sacar esas cosas una a una, y a decir: Si hablara las lenguas de los hombres
y de los ángeles, si tuviera toda la ciencia y toda la profecía y toda la fe, hasta trasladar los montes, si distribuyere todos mis bienes a los pobres. Preciosos vestidos; sin embargo, aún no ha aparecido el vesti-do nupcial. Preséntanoslo ya de una vez. ¿Por qué nos tienes en vilo, ¡oh Apóstol!? Quizá es la profec-ía el don de Dios que no tienen en común los buenos y los malos. Si no tengo caridad -dijo- de nada me sirve (1 Cor 13,1-3).
He aquí el vestido nupcial; vestios con él, ¡oh co-mensales!, para estar sentados con tranquilidad. No digáis: «Somos pobres para llevar ese vestido». Ves-tid y seréis vestidos. Es invierno, vestid a los desnu-dos. Cristo está desnudo y a quienes no tienen el vestido nupcial él se lo dará. Corred a él, pedídselo. Sabe santificar a sus fieles, sabe vestir a los desnu-dos. Para que teniendo el vestido nupcial, no quepa el miedo a las tinieblas exteriores, a ser atado de miembros, manos y pies, nunca os falten las obras. Si faltan, cuando tenga atadas las manos, ¿qué ha de hacer? ¿Adónde ha de huir con los pies atados? Te-ned ese vestido nupcial, ponéoslo y sentaos tranqui-los, cuando él venga a inspeccionar. Llegará el día del juicio. Ahora se concede un largo plazo; quien se hallaba desnudo, vístase de una vez.

Sermón 95,7

domingo, 5 de octubre de 2014

Domingo 27 del tiempo Ordinario -Ciclo A- Octubre 5 de 2014

            “La viña del Señor, es la casa de Israel.

 

Mateo 21,33-43
 Escuchen otra parábola:
« 33 El dueño de una finca plantó un viñedo y le puso un cerco; preparó un lugar donde hacer el vino y levantó una torre para vigilarlo todo. Luego alquiló el terreno a unos labradores y se fue de viaje. 34 Cuando llegó el tiempo de la cosecha, mandó unos criados a pedir a los labradores la parte que le correspondía. 35 Pero los labradores echaron mano a los criados: golpearon a uno, mataron a otro y apedrearon a otro. 36 El dueño volvió a mandar más criados que al principio; pero los labradores los trataron a todos de la misma manera.
37Por fin mandó a su propio hijo, pensando: “Sin duda, respetarán a mi hijo.”
38 Pero cuando vieron al hijo, los labradores se dijeron unos a otros:
“Éste es el que ha de recibir la herencia; matémoslo y nos quedaremos con su propiedad.”
39 Así que lo agarraron, lo sacaron del viñedo y lo mataron.»
40Y ahora, cuando venga el dueño del viñedo, ¿qué creen ustedes que hará con esos labradores? 41Le contestaron:
Matará sin compasión a esos malvados, y alquilará el viñedo a otros labradores que le entreguen a su debido tiempo la parte de la cosecha que le corresponde.
42Jesús entonces les dijo:
¿Nunca han leído ustedes las Escrituras? Dicen:
“La piedra que los constructores despreciaron
Se ha convertido en la piedra principal.
Esto lo hizo el Señor, estamos maravillados.”
43 Por eso les digo que a ustedes se les quitará el reino, y que se le dará a un pueblo que produzca la debida cosecha.

LECTURA:   QUE DICE EL SEÑOR ATRAVES
DEL TEXTO


Algunas preguntas para una lectura atenta:
¿A quiénes alquiló el dueño de la finca su terreno? ¿Qué hizo el dueño cuando llegó el tiempo de la cosecha? ¿Cómo trataron los labradores a los enviados por el dueño? ¿Con qué fin le hicieron daño al hijo del dueño? Al preguntar Jesús, “¿Qué creen ustedes que hará con esos labradores?” Qué contestaron? ¿Qué dicen las Escrituras respecto a “la Piedra que los constructores despreciaron”? ¿A qué tipo de pueblo se le dará el reino de los cielos?

Algunas pistas para comprender el texto
En el evangelio de hoy Jesús continúa hablando con los jefes de los sacerdotes y los ancianos a los que había dirigido la parábola de los dos hijos el domingo pasado (21,28-32).
El texto está formado por una parábola sobre el trato que reciben los enviados del dueño de su viña cuando van a recoger sus frutos (vv. 33-40) y culmina con una pregunta de Jesús (v. 40) que los oyentes responden (v. 41) y que Jesús les aplica a ellos mismos con una cita de la Escritura y una explicación (vv. 42-43).
La imagen de la viña era común para representar al pueblo de Israel (ver Is 5,1-7). La descripción inicial con el cuidadoso trabajo del dueño, que planta la viña, levanta un cerco, construye un lugar para hacer el vino, y edifica una torre, muestra el esmero con el que Dios trata a su pueblo.
La parábola, con el repetido rechazo de los enviados del dueño y finalmente con el asesinato del hijo, tiene un mensaje tan claro, que los destinatarios lo advierten rápidamente: “Los jefes de los sacerdotes y los fariseos, al oír las parábolas que Jesús contaba, se dieron cuenta de que hablaba de ellos” (v. 45), y Jesús les aplica a ellos la cita del Sal 118,22 “La piedra que los constructores despreciaron se ha convertido en la piedra principal. Esto lo hizo el Señor, y estamos maravillados.”
Por una parte, Jesús se identifica con la piedra “despreciada”, realidad que se va a ver particularmente en su pasión y muerte, pero no deja de vislumbrar también la obra del Señor a través de ese “desprecio”. Por eso, la primitiva comunidad va a utilizar este salmo refiriéndolo también a la resurrección de Jesús, porque esa piedra rechazada “se ha convertido en piedra principal”, como lo dice Pedro en su discurso ante “los jefes de los judíos, los ancianos y los maestros de la ley” (Hch 4,8-11). Es interesante que los destinatarios tanto de la parábola del evangelio como los del discurso de Pedro en el libro de los Hechos son los mismos: “los jefes y los ancianos”. Al escuchar esta misma referencia, ¿habrán recordado las palabras del Señor?
Jesús que ha venido para “las ovejas perdidas del pueblo de Israel” (Mateo 15,24) va viendo cómo el pueblo, y sobre todo sus autoridades, los jefes de los sacerdotes y los ancianos lo van rechazando, y por eso se les quita a ellos “Por eso les digo que a ustedes se les quitará el reino, y que se le dará a un pueblo que produzca la debida cosecha.” (v.43).
Somos nosotros la Iglesia a la que el Señor hace referencia con este “pueblo que produzca la debida cosecha” y a la que el Padre sigue enviando sus criados, (tantos profetas actuales) para percibir sus frutos, lo que nos lleva a preguntarnos, y a revisar nuestras vidas y la de nuestras comunidades para ver si estamos dando el fruto que el Señor espera de nosotros.

MEDITACION:   QUE MEDICE EL SEÑOR EN EL TEXTO

“Él es «la piedra que desecharon los constructores», (cf. Mt 21, 42), porque lo consideraron enemigo de la ley y peligroso para el orden público… De esta verdad habla la parábola de los viñadores infieles, a los que un hombre confió su viña para que la cultivaran y recogieran los frutos. El propietario de la viña representa a Dios mismo, mientras que la viña simboliza a su pueblo, así como la vida que él nos da para que, con su gracia y nuestro compromiso, hagamos el bien. San Agustín comenta que «Dios nos cultiva como un campo para hacernos mejores» (Sermón 87, 1, 2: PL 38, 531). Dios tiene un proyecto para sus amigos, pero por desgracia la respuesta del hombre a menudo se orienta a la infidelidad, que se traduce en rechazo. El orgullo y el egoísmo impiden reconocer y acoger incluso el don más valioso de Dios: su Hijo unigénito. En efecto, cuando «les mandó a su hijo —escribe el evangelista Mateo— [los labradores] agarrándolo, lo sacaron fuera de la viña y lo mataron» (Mt 21, 37.39). Dios se pone en nuestras manos, acepta hacerse misterio insondable de debilidad y manifiesta su omnipotencia en la fidelidad a un designio de amor, que al final prevé también el justo castigo para los malvados (cf. Mt 21, 41).
Firmemente anclados en la fe en la piedra angular que es Cristo, permanezcamos en él como el sarmiento que no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid. Solamente en él, por él y con él se edifica la Iglesia, pueblo de la nueva Alianza.”2
Ahora preguntémonos:
¿Reconozco a Jesucristo, como el enviado del Padre?¿En alguna ocasión me ha dado vergüenza reconocerme como cristiano católico? ¿Me he arrepentido de ello y me he confesado? ¿Me considero parte del pueblo que produce la debida cosecha? ¿Cuál es esa “debida cosecha”?

ORACION:
Señor Jesucristo, mi misericordia y mi salvación,
te alabo y te doy gracias.
Eres la esperanza de mi corazón, la fuerza de mi alma,
el auxilio de mi debilidad.
Que tu bondad poderosa complete todo
lo que mi tibieza
y mis limitaciones no pueden hacer.
Mi vida, el fin de mi destino, es amarte.
¡Oh, dulce Señor!, cambia mi tibieza contigo en un ferviente amor; sé mi apoyo.
Tengo hambre y sed de Ti; yo te deseo, yo suspiro por Ti, yo anhelo ardientemente por Ti.
Me acuerdo de Ti, y espero tu llegada como mi único consuelo,
y ardo en deseos de contemplar la gloria de tu rostro.
CONTEMPLACION:
Señor, permite que tus enseñanzas produzcan en mí la cosecha apropiada
para participar del reino de los cielos.

ACCION:
Hablaré con algunos compañeros acerca del mensaje del evangelio, y les invitaré a no desechar a Jesús de sus vidas, contándoles las experiencias más valiosas en mi camino de Dios.



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